El Hospital de Jerez atendió 10 casos graves, uno de los cuales falleció, por una bacteria asociada a catástrofes en zonas tropicales. Confirma lo que advierten los estudios: el calentamiento dispara el riesgo de infecciones de otras regiones

La inusual sucesión de borrascas y lluvias torrenciales que golpearon España en marzo de 2025 provocó, entre muchos otros efectos, una gran crecida del río Guadalete que inundó parte de su cuenca en la provincia de Cádiz y obligó a desalojar a cientos de personas. Poco después, el Hospital de Jerez atendió una sucesión de habitantes de la zona afectados por una infección grave y poco frecuente, la leptospirosis, que históricamente ha provocado epidemias en países tropicales asociadas a catástrofes e inundaciones.

Alertados por el goteo de enfermos, médicos del centro sanitario iniciaron una investigación que ha acabado por desvelar el que con toda probabilidad —no hay otros registros en la literatura científica— ha sido el primer brote importante de leptospirosis documentado en suelo europeo. Un total de 10 personas sufrieron cuadros clínicos graves que requirieron hospitalización, de las que una falleció —sufría otras patologías de base— y dos más tuvieron que ser ingresadas en la UCI.