La mañana de este martes se levantaba borrascosa en las montañas de Movimiento Sumar. Su hasta ahora secretaria de Organización, Laura Moreno, hacía oficial su dimisión, tal y como adelantaba El Mundo, a través de una carta de despedida que ha levantado ampollas en las filas del partido. "Abandono la ejecutiva del partido", escribía entre las líneas de la misiva, para pasar a denunciar una serie de "injusticias" de las que, asegura, ha sido testigo en el año que ha permanecido al frente de la cartera de Organización. A las denuncias de falta de democracia interna y de "fraude" en la constitución del partido en comunidades como País Valencià, la ya ex número tres del partido añade la infracción de los estatutos. Y es que, ponía sobre la mesa Moreno, la dirección lleva más de 10 meses sin nombrar a un segundo coordinador, el modelo de liderazgo que se acordó en la asamblea de 2025.PublicidadEn el texto, Moreno señala, en primera persona, a la actual coordinadora de la formación, Lara Hernández. Y lo que es más grave: desvela la existencia de una denuncia interna contra la política madrileña por "comportamientos preocupantes hacia algunos trabajadores". Según ha podido saber Público, la Comisión de prevención, detección, actuación y seguimiento en casos de acoso del partido abrió un expediente a finales de febrero a Hernández por un posible caso de acoso laboral. La denuncia, que han interpuesto "seis altos dirigentes institucionales y orgánicos" —entre ellos la portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero— se apoya en el testimonio de cinco extrabajadores, entre los que se encuentran la propia Moreno y el que fuera, hasta el pasado 28 de mayo, secretario de Comunicación, David Comas. Las otras tres personas, explican a este diario fuentes conocedoras de la denuncia, tenían puestos "técnicos", sin cargo orgánico o político en el partido."Me pregunto quién será responsable del destrozo", se sumaba a las críticas, a través de X, la también antaño secretaria de Comunicación del partido, Elisabeth Duval, repasando el reguero de dimisiones que, en el último año, ha sacudido los cimientos del partido. A Moreno y Comas, recordaba Duval, hay que añadir el paso al lado de Carlos Martín Urrutia, que se mantuvo al frente de la coordinación general, de la mano de Hernández, apenas cinco meses. Voces del sector crítico de Movimiento Sumar explican a Público que, aunque Urrutia fue "muy elegante", la verdadera razón de su dimisión tenía nombre y apellidos: Lara Hernández. El mismo nombre al que, en un tuit posterior, recrimina Duval, ya sin disfraz, haber "vulnerado los estatutos", con una investigación "abierta por acoso laboral" y "acusada de fraude en unas primarias internas". Cargos que, para la ahora escritora, deberían suscitar una única respuesta: su dimisión.El entorno de Hernández niega la mayor. Desde este sector del partido apuntan hacia "una maniobra política", un "quítate tú para ponerme yo" de cara a la próxima asamblea del partido, prevista para el 11 de julio y en la que se renovarán tanto la dirección como los presupuestos políticos de la formación. Según explican fuentes próximas a la actual coordinadora, la tensión de algunos dirigentes contra Hernández se acrecentó, en clave interna, el pasado mes de febrero, con el anuncio del paso al lado de Yolanda Díaz. Un "vacío de poder" que ha hecho "salir a las ratas de la madriguera".Dirigentes de Movimiento Sumar cercanos a la política madrileña creen, además, que se ha ejercido un "uso espurio" de la comisión antiacoso, donde se está dirimiendo el expediente contra la líder del partido. "Es un órgano parajudicial que no es autónomo, que elabora autos para intervenir políticamente", critican estas voces. "Esto tendría que enjuiciarse, o bien a través del Comité de Garantías o, si de verdad hubiera indicios de acoso laboral, en un juzgado de lo social", valoran. No solo eso. Dos de los testimonios que recoge la denuncia presentada por el entorno de Barbero, recuerdan, forman parte de la ejecutiva: la hasta ahora secretaria de Organización y el exsecretario de Comunicación. "No es creíble que la secretaria de Organización sea acosada, que el general de un ejército sea el acosado", ponen en entredicho. PublicidadDesde la dirección de Movimiento Sumar optan por la prudencia. "No vamos a entrar a valorar documentos que se envían a un chat interno de la organización, que tiene sus cauces y sus procesos formales", atajan en referencia a la carta de Moreno. Tampoco les corresponde, amplían, responder a "valoraciones subjetivas sobre lo que se diga en redes sociales o a través de otro medio". Los procedimientos internos que "pueda haber" en este momento, comentan sobre la supuesta investigación por acoso, "son estrictamente confidenciales". En otras palabras: hay que "respetar su carácter garantista".El camino a la asambleaLa pugna entre Hernández y Barbero viene de lejos. Tras meses de enfrentamiento soterrado, voces del partido dibujaban ya en marzo a Público la brecha existente entre dos de las caras más visibles del partido. La primera, como líder oficial de la formación; la segunda, como voz en la tribuna del Congreso. Fuentes del entorno de Barbero desmentían, entonces, que la portavoz se hubiera postulado para encabezar la formación y, ya de paso, retirarle la silla a Hernández. "Otra cosa", sugerían, "es que pueda haber gente que piense que [Barbero] es una buena opción". "Ese tipo de decisiones se toman siempre en conjunto", atajaban este martes, en la misma línea, estas voces, asegurando que la portavoz "está y estará a disposición de su partido". Una intención que ella misma corroboraba a primera hora del día desde el plató de Las mañanas de RNE.Distintas fuentes de Movimiento Sumar reconocen, en conversación con Público, la existencia de diferencias políticas en el seno del partido, y que, en la asamblea de julio, se dirimirá también el futuro ideológico del partido "entre lo rojo y lo verde". Voces críticas con Hernández consideran que la coordinadora está ubicada en el "espectro rojo", al tratarse de un perfil que bebió, en sus primeros años, de las aguas de Izquierda Unida. Formación con la que, completan, se entiende a la perfección. Frente a ello, algunos dirigentes del partido aspiran a dar un giro hacia los postulados verdes y referenciarse, así, en el Partido Verde Europeo. Desde el entorno de Hernández deslizan que la "operación política" de Barbero busca, en realidad, la resurrección del extinto Más País, el último proyecto de Íñigo Errejón antes de integrarse en el paraguas de Sumar. PublicidadEl maremágnum de la izquierda alternativaEl corsé que mantenía a raya la guerra interna en Movimiento Sumar ha saltado por los aires en un momento crucial para el espacio de la izquierda alternativa. A apenas unos días del ecuador de junio, la nueva confluencia de los partidos de Sumar —Izquierda Unidad, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar— sigue sin nombre, cara o nuevas adhesiones a la vista. Mientras tanto, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ultima los preparativos de su tercer encuentro público en lo que va de año con otros referentes del espacio, después de las paradas en Madrid, junto a Emilio Delgado, y Barcelona, de la mano de Irene Montero. El próximo 19 de junio, el dirigente independentista viaja a València para charlar con la —ya oficialmente— candidata de Compromís al Ayuntamiento, Mónica Oltra. Una política en la que Rufián ha encontrado una aliada para echar leña al fuego de la unidad de las izquierdas. En esta tesitura, desde el resto del espacio de Sumar —IU, Más Madrid y Comuns— evitan meterse en el jardín de su vecino político. Con algunas excepciones. "El liderazgo de Lara lleva tiempo en duda", reconocen, en privado, algunas voces. Primero, por su cercanía con IU, que, explican, trastoca la correlación de fuerzas entre los cuatro partidos. Uno de los pilares "sagrados" de la nueva confluencia, después de la experiencia de Sumar. Segundo, por la falta de apoyos dentro de su propio partido. Y es que, subrayan, el sector Hernández es una minoría en Movimiento Sumar. Frente a ello, sentencian, Barbero se ha demostrado "eficaz" como portavoz del grupo parlamentario, una tarea no exenta de dificultades, con hasta seis partidos —y sensibilidades— en su interior (tras las salidas de Podemos, Més-Compromís y Chunta Aragonesista).No solo el espacio de la izquierda alternativa se encuentra en horas bajas, sin acabar de dar forma a su proyecto de futuro y con resultados poco alentadores en las encuestas. En paralelo, el socio mayoritario del Gobierno de coalición, el PSOE, sigue asediado por diferentes escándalos de corrupción. Los sondeos dan por hecho que, en estos momentos, no se revalidaría el Ejecutivo progresista y que la suma de PP con la ultraderecha de Vox podría conformar cómodamente un Consejo de Ministros compartido. Las disputas atávicas del espacio de izquierda alternativa siguen acaparando los focos, pese a que la coyuntura política evidencia que los verdaderos problemas de la ciudadanía van por otros derroteros.
Movimiento Sumar se abre en canal en pleno proceso de reconstrucción de la izquierda alternativa
Desde el entorno de Hernández, apuntan hacia "una maniobra política", un "quítate tú para ponerme yo" de cara a la próxima asamblea del partido, que se celebrará, previsiblemente, el 11 de julio....










