Bajad las armasQue no existan democracias isl�micas no es casualidad. S� existe una democracia jud�a: IsraelActualizado Martes,

junio

22:55Audio generado con IANo hace falta haber le�do los Escritos anticristianos de Voltaire para ser tomado por un racionalista respetable, como lo era el finado J�rgen Habermas. En c�lebre di�logo con Ratzinger vino a reconocer la insuficiencia moral de la raz�n democr�tica. Es decir, concedi� que la democracia solo pervive bajo ciertas condiciones espirituales que ella no puede generar por s� misma. El pensador alem�n, considerado el padre de la democracia deliberativa, era un optimista de la raz�n pero no se enga�aba respecto de sus limitaciones epist�micas. Por eso no le import� conceder ante el futuro Benedicto XVI que la raz�n se vuelve c�nica si no se beneficia de las intuiciones morales preestablecidas por la religi�n, del mismo modo que Ratzinger sostuvo que la religi�n necesita a la raz�n para no volverse fan�tica.�Y entonces c�mo nace una democracia liberal? Pues se lo explic� Le�n XIV a sus se�or�as el lunes en el Congreso:- La libertad moderna ha sido preparada por una larga educaci�n de la conciencia, profundamente marcada por la tradici�n cristiana. En esa escuela interior los pueblos aprendieron que el derecho debe servir al bien, que la justicia pone l�mites a la fuerza, que el poder necesita legitimidad, que los pobres pertenecen plenamente a la comunidad, que el extranjero debe ser acogido conforme a su dignidad y que la vida humana jam�s puede ser tratada como mercanc�a.Este fue el n�cleo pol�tico (en la mejor acepci�n de ese adjetivo) del discurso papal. �Alguien que no sea tonto puede sentir estas palabras como una amenaza a la aconfesionalidad del Estado o una injerencia teocr�tica en el BOE?Y sin embargo existen. Caminan entre nosotros y opinan en las tertulias tontos aconfesionales que rezongan porque un Papa haya hablado en el mismo hemiciclo donde pontifican a diario diputados nacionalistas convencidos de que sus terru�os respectivos preexisten c�smicamente a la Espa�a constitucional y deben emanciparse de ella. Eso s� que es una superstici�n premoderna, y no la Escuela de Salamanca.Lo que no sospecha el tonto aconfesional es que la laicidad es el parad�jico fruto de una concreta confesi�n: que no existan democracias isl�micas no es casualidad. S� existe una democracia jud�a: Israel. Lo cual me recuerda al chiste de los dos supervivientes de Auschwitz que est�n bromeando sobre sus traumas hasta que interviene Dios:- �No os da verg�enza bromear sobre el Holocausto?Y los jud�os responden:- T� c�llate, que no estabas all�.