Contagiado por el relato independentista que precedi� a la visita papal, Salvador Illa dio ayer la bienvenida al pont�fice a la �naci�n� catalana. El presidente de la Generalitat, que recibi� a media ma�ana a Le�n XIV en el aeropuerto de El Prat y lo flanque� durante la mayor parte de la jornada, se refiri� en estos t�rminos pol�ticos al pont�fice en la misiva con la que salud� su llegada desde Madrid para continuar con la visita a Espa�a que finalizar� el viernes en las Islas Canarias.En la carta, tambi�n ensalz� el socialista la �identidad� propia del territorio �milenario� que preside y, despu�s, celebr� la �sensibilidad� del Papa hacia Catalu�a y el idioma catal�n. �No ha hecho falta insistir mucho. Desde el primer momento, vi la sensibilidad del Vaticano y de Le�n XIV hacia el catal�n�, subray� el president en una de sus intervenciones ante los medios, tras comprobar c�mo el pont�fice dirig�a unas palabras en la lengua auton�mica a los fieles congregados para presenciar la celebraci�n del rezo, que tuvo lugar a mediod�a en la Catedral de Barcelona.En su discurso, el l�der de la Iglesia cat�lica contradijo a Illa y se refiri� a Catalu�a como una �regi�n�, como un �hogar amplio�, al tiempo que inst� a los catalanes a ser �constructores de unidad� y les conmin� a dar continuidad al ��nimo acogedor que a lo largo de la Historia ha llevado a barceloneses y catalanes a compartir ciudadan�a humana y cristiana con innumerables gentes�.Despu�s, volvi� a toparse el Papa con la reivindicaci�n pol�tica de los dirigentes catalanes. El lunes fue la portavoz de Junts, M�riam Nogueras, la que le invit� a disfrutar de la �naci�n� catalana. Nada m�s aterrizar en Barcelona, fue Illa el que le indic� que estaba pisando el suelo de una �naci�n�. Y, a continuaci�n, fue el presidente del Parlament, Josep Rull, el que le subray�, en el claustro de la Catedral, que �Catalu�a es una naci�n con lengua propia e instituciones propias�. El dirigente de Junts, de profundas convicciones cristianas como el presidente de la Generalitat, tambi�n hizo saber al pont�fice que pas� tres a�os y medio encarcelado, y le agradeci� su gesto con las reclusas del centro penitenciario de Brians 1, que visitar� hoy de camino a Montserrat.Antes de dirigirse al encuentro multitudinario con feligreses que tuvo lugar por la tarde en la monta�a de Montju�c, el Papa mantuvo una audiencia privada con el jefe del Ejecutivo catal�n, que, para dar continuidad a la reivindicaci�n ling��stica, agasaj� a Le�n XIV con una copia de las Homilies d'Organy�, considerado uno de los primeros textos en catal�n de los que se ha conservado una prueba f�sica.Adem�s, Illa obsequi� al pont�fice con una copia del acta de la colocaci�n de la primera piedra de la Sagrada Familia y con una reproducci�n de una mu�eca articulada de marfil, encontrada en la necr�polis paleocristiana de Tarraco, que evidencia �las ra�ces cristianas de Catalu�a�.Durante el encuentro, en el que tambi�n estuvo presente la esposa del president, el socialista reiter� al Papa su agradecimiento por su �sensibilidad� hacia Catalu�a.Seg�n fuentes de la presidencia, ambos abordaron el contexto internacional actual y los mensajes de su enc�clica Magnifica Humanitas, donde defiende poner los avances tecnol�gicos al servicio de la humanidad.Asimismo, pusieron en valor la figura del arquitecto Antoni Gaud� y la importancia de la inauguraci�n de la Torre de Jes�s de la Sagrada Familia, que hoy bendecir� el pont�fice.Precisamente, ese acontecimiento es el que todav�a amenaza con boicotear el independentismo catal�n. La ANC, �mnium Cultural y el Consell per la Rep�blica han convocado a protestar contra el pont�fice con estelades y silbidos en el momento en el que est� consagrando la nueva torre del templo modernista.Ayer no hubo ni rastro de protestas independentistas. Si acaso, alg�n joven que decidi� acudir con una bandera separatista al Estadio Ol�mpico de Montju�c, donde pas� desapercibido entre las 40.000 personas congregadas para acudir al acto m�s masivo de los que el Papa protagonizar� durante su paso por Catalu�a.Tampoco interfirieron en la visita papal las protestas de los docentes catalanes, que ayer volvieron a salir a la calle para exigir mejores condiciones laborales a la Generalitat.S� lo hicieron, en cierto modo, las aver�as de la red de Rodalies de la Generalitat, que complicaron la movilidad, aunque se espera que el verdadero colapso de Barcelona se produzca hoy, con el paso del papa m�vil por el centro de la ciudad camino de la Sagrada Familia, y los consecuentes cortes viarios.