La agenda de la visita papal es ajustada pero el primer día de León XIV en la capital catalana ha dado para encuentros privados de diversa índole. En la lista figuran el que sostuvo con el president de la Generalitat, Salvador Illa, y su esposa, Marta Estruch, o el presidente de la Fundación La Caixa, Isidre Fainé. En el claustro de la Catedral de Barcelona, donde tuvo lugar el rezo de la Hora Media, tuvo breves conversaciones informales con el líder del Parlament, Josep Rull y con el presidente del Banc Sabadell, Josep Oliu. El Papa también tuvo tiempo para bendecir las ambulancias de la religiosa Sor Lucía Caram que irán en viaje humanitario a Ucrania.Tras el almuerzo en el Palacio Episcopal, el pontífice ha recibido allí algunas visitas en las tres horas y media que tenía antes de la vigilia del Estadi Olimpic. Dentro de la agenda oficial figuraban dos audiencias privadas. Una con el president Illa y otra con una treintena de miembros de la cúpula de la comunidad agustina. También hubo reuniones que no figuraban en el programa oficial, como la sostenida con Fainé o los obispos del arco mediterráneo que por estos días se reúnen en la capital condal. El encuentro con el jefe del Govern, al que ha asistido con su esposa, duró 15 minutos y terminó con un saludo del pontífice a sus colaboradores. Illa, católico practicante, se ha volcado muy especialmente a la visita. Tras recibir al pontífice en Madrid, la semana pasada, ayer comenzó su día prodigándose por varios medios para explicar la importancia de la presencia del Papa en Cataluña. El president ha pasado por los micrófonos de TV3, 2Cat y Radio Nacional, donde recordó que ya se había reunido, en octubre pasado, con León XIV y entonces ya le había explicado “la realidad” de una Cataluña que “genera prosperidad y la quiere compartir sin dejar a nadie atrás”.En el encuentro, según fuentes del Govern, ambos líderes discutieron además el actual contexto internacional y la última encíclica del Papa. Illa destacó que comparte la necesidad de poner el avance de la IA al servicio de la humanidad. El president le dio tres regalos al máximo jerarca católico, con los que quiso enfatizar las profundas raíces cristianas de Cataluña: una copia del acta de colocación de la primera piedra de la Sagrada Familia; la reproducción de una muñeca que se encontró en una necrópolis paleocristiana en Tarragona y una copia de Les Homilies d’Organyà, un texto del siglo XIII, de los primeros escritos en catalán.Quien también le insistió al pontífice en la tradición cristiana de Cataluña fue el presidente del Parlament, Josep Rull. Durante el encuentro, una breve conversación en el claustro de la Catedral, el neoconvergente le explicó que la Cámara celebrará el milenario de las Asambleas de Paz y Tregua, consideradas las raíces del parlamentarismo catalán. Fuentes de su entorno explicaron que, además de agradecerle sus mensajes de humanidad y su visita de este miércoles a Brians I, le explicó que él mismo estuvo en prisión por los hechos del procés. En ese mismo espacio, León XIV también habló con Oliu, que estaba con su esposa, Maria Victoria Quintana. A Fainé, explicaron desde su entorno, sí le recibió en el Palacio Episcopal.Pero ha sido otro acto de la agenda donde personalidades y empresarios catalanes han aprovechado para entrar en contacto más directo con Su Santidad. En su recorrido hacia la Vigilia en el Estadi Olimpic, León XIV ha hecho una parada durante el cambio al papamóvil para bendecir las 30 ambulancias que viajarán a Ucrania, una iniciativa que lidera Sor Lucía Caram y la Fundación del Convento de Santa Clara. Varios de los voluntarios pudieron estar entre los vehículos a la hora de la bendición y entre los presentes estaban la periodista Pilar Rahola; la ilustradora Pilarín Bayés; el presidente de la Fira, Pau Relat; los empresarios Antonio Sagnier o Manuel Lao y la exconcejal de Barcelona y la directora de estrategia de Atrevia Sònia Recasens.