Extremadura dará luz verde a los presupuestos de 2026 a finales de julio. María Guardiola aprobará junto a Vox, su socio de Gobierno, los primeros de esta nueva legislatura que echó a andar tras las elecciones adelantadas del pasado diciembre. Sin embargo, la jornada de este martes en la Asamblea de Mérida, donde se debatían, ha provocado unos titulares que no estaban previstos. El PSOE ha planteado apoyar las cuentas de Guardiola si cesa a sus consejeros de Vox. “Llega tarde”, ha zanjado la portavoz y consejera de Hacienda, Elena Manzano, minutos después. Mientras la mañana transcurría con cierta normalidad parlamentaria, el PSOE ha lanzado un órdago a los populares en su primer turno de palabra. Era la puesta de largo de Álvaro Sánchez Cotrina, el nuevo líder de los socialistas, de 39 años. Cotrina lanzó una enmienda a la totalidad de las cuentas. Un rechazo frontal a todas las partidas. Todas suman 8.854 millones de euros ―los más altos de la historia― con un crecimiento del 9,3% respecto a los del 2025. Hace 10 años, en 2016, apenas superaban los 5.000 millones de euros para toda la región.“Quiero estar a la altura”, ha comenzado Cotrina. “Vengo a hablar de las cosas del comer”. Con un discurso medido, ha puesto nombres a las distintas partidas. “Vengo a hablar de María. ¿Saben quién es? María es una señora pública que quiere una residencia de mayores pública. ¿Quién la cuida? Ana, una inmigrante que está en proceso de regularización". Cotrina ha alabado con matices algunas gestiones del PP. “Tengo la sensación de que cabalgan a lomos de un caballo que desprecien. Pregúntense: ¿por qué no crece Extremadura más? ¿Por qué estamos los últimos? No hablo de errores estadísticos. Extremadura mejora, lo reconoce el PSOE, pero no al ritmo que debería mejorar”. Pero también ha reprochado a Guardiola su pacto de gobierno con “Va a ser recordada”, ha dicho. “Yo quiero ser recordado por aquel que los echa”. De pronto, ha mirado a la bancada popular: ―Cese inmediatamente a los consejeros de Vox, échelos, y ya tienen cuentas.Cotrina también ha recordado las palabras del Papa de este martes en el Congreso. De hecho, Guardiola ha presumido de ellos en sus redes sociales. “El Papa le dijo que nadie puede arrodillarse ante Dios y a su vez despreciar al hermano”. Ha sido una alusión velada a la denominada “prioridad nacional” firmada por PP y Vox en el acuerdo de Gobierno. Esto es dar preferencia a quienes “mantienen un arraigo real, duradero y verificable”: lo que incluye conceptos objetivos como la antigüedad en el empadronamiento junto a otros tan subjetivos como la “relación afectiva del solicitante con el territorio”; es decir, su amor por la comunidad autónoma.El órdago del PSOE al PP con la propuesta de aprobar los Presupuestos si Guardiola cesa a los consejeros de Vox ha durado unos minutos. “¿Qué dijeron los extremeños en diciembre? Un 42% de apoyo a la presidenta”, ha dicho la portavoz y consejera de Economía, Elena Manzano. “¿Tiene la gran soberbia? Esta es la soberbia con la que han expulsado a nuestra región. Ustedes se ríen de la gente. Había expectativas en usted, hoy nos ha quedado claro que no podemos tener ninguna”. La fecha para la votación de la aprobación de los presupuestos será a finales de julio.No es el primer dirigente socialista que tiende la mano al PP para evitar el ascenso de Vox. En la campaña electoral de Castilla y León, el secretario general de los socialistas, Carlos Martínez, propuso que gobernara la lista más votada y se comprometió a respetarlo si el PP ganaba. “Nosotros estamos dispuestos a que la lista más votada asuma la responsabilidad ejecutiva de la comunidad autónoma. Y, a partir de ahí, de la de la responsabilidad y la lealtad institucional, si nos toca a nosotros estar en la oposición por voluntad de la ciudadanía, arroparemos y respaldaremos”, sostuvo Martínez. El PP ignoró el ofrecimiento y, tras imponerse en los comicios del pasado 15 de marzo, cerró un acuerdo con Vox para la investidura de Alfonso Fernández Mañueco, que se debate este martes en Valladolid. En Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla hizo la campaña advirtiendo del riesgo de la infuencia de la ultraderecha pero, tras la mayoría insuficiente que salió de las urnas el pasado 17 de mayo, el barón del PP no ha hecho ningún llamamiento al PSOE y está negociando también con Vox.