La cantidad de hijos podría afectar la salud mental, en especial, entre las mujeres según un estudio realizado por la Universidad de Soochow, en Taiwán. Afirmaban los investigadores que tener hasta dos hijos implicaba menos chances de sufrir algún problema de salud mental, como depresión o trastorno bipolar. Tener tres o más hijos aumentaba el riesgo.Pero, ahora, una investigación codirigida por el centro de salud académico de la Universidad de Texas en San Antonio asocia un mayor número de nacimientos vivos con un menor riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) o daño cerebral en las madres. Como los ACV afectan a más mujeres que a los hombres, este hallazgo se considera significativo para ayudar a determinar el riesgo.El estudio publicado en el Journal of the American Heart Association fue dirigido por Sudha Seshadri, neuróloga y directora del Instituto Glenn Biggs para el Alzheimer y las Enfermedades Neurodegenerativas en la universidad, y Emer R. McGrath, doctora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Galway en Irlanda.Según un comunicado de la UT en San Antonio, Seshadri explica que “nuestros hallazgos sugieren que los factores reproductivos, como el número de nacimientos vivos, pueden ser un factor adicional por considerar al evaluar el riesgo de accidente cerebrovascular en las mujeres”.Cómo inciden los factores reproductivos“La inclusión de este factor de riesgo en las reglas de predicción clínica específicas para mujeres con riesgo de accidente cerebrovascular podría mejorar la predicción del riesgo en este grupo, agregó Seshadri.El estudio señala que el ACV es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad, y afecta de manera desproporcionada a las mujeres, que representan el 57% de todos los casos en Estados Unidos.En síntesis, el estudio determinó que tres o más partos vivos se asocian con un menor riesgo de sufrir un ACV y que también representan un menor riesgo de lesión cerebral vascular.Los factores reproductivos, como la edad de la primera menstruación o la menopausia, el número de embarazos y el uso de terapia de reemplazo hormonal, afectan la exposición general a los estrógenos a lo largo de la vida y, por lo tanto, son considerados predictores del riesgo futuro de ACV en las mujeres.Una exposición prolongada a niveles más altos de estrógenos propios del cuerpo se ha asociado recientemente con una menor incidencia de enfermedad cerebrovascular de pequeños vasos en mujeres. Sin embargo, la evidencia sobre algunos factores, como los nacimientos vivos, ha sido contradictoria.En el estudio las investigadoras determinaron la asociación entre el número de nacimientos vivos y otros factores reproductivos específicos con el riesgo posterior de sufrir un ACV y marcadores de lesión cerebral vascular detectados mediante resonancia magnética en un conjunto de datos provenientes de una comunidad. Dichos datos provienen del Estudio del Corazón de Framingham que comenzó en 1948 y permanece en curso.De esta manera, las investigadoras realizaron un seguimiento de 1.882 mujeres a lo largo del tiempo, que no habían sufrido ningún ACV en un examen inicial realizado entre 1998 y 2001, con una edad media de 61 años. Tuvieron en cuenta factores reproductivos como el número de hijos nacidos vivos, la edad de la menopausia, el uso de terapia de reemplazo hormonal posmenopáusica y los niveles séricos de estradiol y estrona.Durante un seguimiento medio de 18 años, evaluaron a los mismos participantes en cuanto al número de ACV de todas las causas y, de manera secundaria, a los "infartos cerebrales ocultos" (lesiones cerebrales que representan daños vasculares por restricción o reducción del flujo sanguíneo) y el volumen de hiperintensidades de la sustancia blanca, detectado mediante resonancia magnética.De esta manera, llegaron a las conclusiones que brindan una nueva perspectiva sobre el tema.
Los científicos no dan crédito: afirman que tener más hijos se asocia con un menor riesgo de accidente cerebrovascular y daño cerebral
Un estudio de la Universidad de Texas brinda una nueva perspectiva sobre las personas propensas a sufrir un ACV.










