Corría el año 2010. El ecosistema digital era un terreno fértil, pero todavía muy nuevo y en plena exploración. En ese escenario, una iniciativa global para celebrar el impacto de las plataformas digitales encontró eco en Argentina de la mano de Adriana Bustamante y Diego Piscitelli. En una entrevista exclusiva con Perfil, los organizadores recordaron el debut del Social Media Day, que tuvo la mística y el empuje de los proyectos que nacen desde el puro entusiasmo y la colaboración. Los comienzos de una movida global "Fue una iniciativa global que nosotros tomamos aquí. La primera vez se hizo en un bar de Recoleta", recuerda Diego. Al principio, la idea era armar algo chico y colaborativo entre conocidos, pero la convocatoria superó cualquier expectativa previa. Adriana, que ya era una referente en el mundillo digital de ese entonces y contaba con una comunidad muy activa de seguidores, activó sus redes y convocó a su círculo de periodistas amigos. El resultado sorprendió a todos: el bar se desbordó con alrededor de 300 personas, transformando una reunión íntima en un verdadero hito. Uno aportó el catering, otro ayudó con la difusión, y hasta un representante de Google se mezcló entre los asistentes. Diego Piscitelli "No se pensó nunca en un crecimiento. Queríamos festejar el Día de las Redes Sociales y se dio esa oportunidad", confiesa Diego. Esa misma noche, al ver la convocatoria y el interés genuino de la gente por aprender sobre comunicación y tecnología, Adriana y Diego vislumbraron que algo enorme estaba por pasar: el ecosistema de la comunicación iba a cambiar para siempre. La semilla estaba plantada, y el living de la casa familiar se transformaría, casi sin querer, en la oficina central de una revolución que al año siguiente ya se trasladaría a los auditorios universitarios.