El candidato a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha tendido la mano en su discurso de investidura para alcanzar un acuerdo unánime en materia de financiación autonómica, un asunto para el que ha exigido "claridad, firmeza y, sobre todo, unidad".Durante su intervención ante el Pleno de las Cortes, el presidente en funciones ha demandado un modelo "justo, solidario y acorde con el coste efectivo de la prestación de los servicios públicos" con el objetivo de acabar con la "infrafinanciación" que padece Castilla y León.
Fernández Mañueco ha asegurado que la postura de la Comunidad autónoma es "sobradamente" conocida y ha remarcado que el nuevo sistema debe desarrollarse "sin privilegios territoriales ni peajes políticos" que perjudiquen a unas regiones frente a otras. Por este motivo, el dirigente autonómico ha manifestado su absoluto rechazo a las negociaciones singulares: "Rechazaremos y nos opondremos a cualquier acuerdo bilateral que genere ciudadanos y territorios de primera y de segunda".
Asimismo, el candidato a la reelección ha insistido en que su Ejecutivo no aceptará que se condone a ninguna Comunidad la deuda generada por el "despilfarro de dinero público en aspiraciones separatistas", debido a que esta medida supondría una penalización para el resto de los territorios. Según ha advertido el presidente en funciones, la deuda no desaparece con una condonación, sino que "se mutualiza y se reparte entre todos los españoles".












