La decisión del Gobierno de Milei de no ofrecer el Congreso, como sí se hizo con Mercedes Sosa, Leonardo Favio o Sandro, para velar sus restos, la ideología misma del líder de Los Redondos, sus letras e impronta antisistema y la excelente organización del evento en el que tuvieron participación tanto Máximo Kirchner, amigo del artista y cercano a su familia, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la municipalidad de Avellaneda, hicieron que el último adiós al Indio Solari tuviera una fuerte carga política. Cientos de testimonios de los seguidores, llamados "ricoteros", congregados en la autodenominada "misa", hablaron a cámara y criticaron al Gobierno nacional; muchos de ellos reivindicaron al peronismo que, gracias a este hecho, demostró que sigue vigente, sobre todo como cultura de masas. El funeral del Indio tuvo aroma a peronismo por todo lo que mencionamos anteriormente y porque comparte con el fenómeno ricotero una misma característica: representa el ansia igualitaria de los sectores más postergados de la sociedad. El Indio, sus letras y su estética le dieron a generaciones de jóvenes de los barrios de calle de tierra el derecho a la poesía, a narrar sus desventuras y dolores con canciones que, lejos de ser obvias, fueron construidas con una lírica propia que combina citas de Borges y lecturas beatniks con el lunfardo popular. El peronismo representa los derechos sociales, las vacaciones pagas y tantos derechos adquiridos. Ambos fenómenos son parte, además, de una larga historia igualitaria que se remontó a las antesalas del nacimiento de la propia Argentina, cuando en el Río de la Plata los cronistas europeos contaban que en Buenos Aires era común la frase "naides es más que naides". Quien comparte esta tesis es el escritor y analista político Jorge "El Turco" Asís, quien en su tuit planteó: "La partida del Indio Solari, en materia de legitimidad y multitud, supera el desfile ocasionado por el deceso de cualquier líder e ídolo popular". "Implica una severa advertencia para la crueldad del Gobierno de Consultores", advirtió Asís. Y luego concluyó: "El peronismo, Javier, todavía funciona, conmueve, sorprende, moviliza y, por si fuera poco, emociona". Es interesante, sumando a estas palabras de Asís, que lejos de ser los dirigentes políticos quienes politizaron el funeral del Indio, fueron los propios testimonios de los ricoteros, de los asistentes al velorio.