Organizaciones de derechos humanos, ambientales y sociales aprovecharon la atención internacional que generará la Copa Mundial de Futbol 2026 para exigir que no se invisibilicen las desapariciones, la migración, la violencia, los desplazamientos forzados y la crisis ambiental.
Como parte de una acción realizada en la Estela de Luz, en la Ciudad de México, activistas desplegaron una manta con mensajes relacionados con estas causas bajo la consigna de que “el mundo está viendo”, en referencia a la mirada internacional que acompañará al torneo.
Mina Ruiz, integrante del Movimiento Nacional por Nuestros Desaparecidos en México y madre buscadora, señaló en Aristegui en Vivo que la exigencia central es que exista “justicia para todos” y sostuvo que los derechos humanos deben colocarse por encima de los intereses económicos vinculados al evento deportivo.
“Lo que está en juego no es sólo la pelota, es la vida, la integridad y la dignidad de las personas”, afirmó.
Ruiz denunció que las familias de personas desaparecidas han enfrentado durante años estigmatización institucional y social. Explicó que ese señalamiento ha dificultado la solidaridad ciudadana hacia quienes buscan a sus familiares.










