El mercado de las drogas europeo vive una constante entrada de nuevos productos peligrosos e impredecibles. Y en ese escenario, en los últimos años, se han detectado una serie de tendencias de consumo, como los falsos diazepam (conocidos popularmente como Valium), la ketamina o el vapeo de sustancias que van más allá de la nicotina, que ponen en especial riesgo a la población más joven. Sobre ellos habla el informe europeo sobre drogas de 2025, presentado este martes y que también sitúa a España como el país que ha decomisado un tercio de la cocaína intervenida en toda Europa. “Los datos presentan un panorama preocupante. Hoy en día, la cocaína está más disponible que nunca, mientras que el volumen de cocaína interceptada en Europa disminuyó en más del 20%”, ha destacado Magnus Brunner, comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración. Este descenso se atribuye a los cambios en la forma de actuar del crimen organizado, que ha dejado los grandes puertos para centrarse en otros más pequeños, sin tantas medidas de seguridad, y explora vías alternativas, como desembarcos en alta mar, envíos más pequeños o camuflaje de la droga en otras sustancias, como plásticos, cartones o alimentos. La memoria se basa en los datos de 29 países —los 27 Estados miembros de la UE, además de Turquía y Noruega—, analiza el consumo y la oferta de drogas, los daños asociados y las decisiones que se están tomando para afrontarlos. Durante la presentación, Lorraine Nolan, directora de la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA), ha alabado el gran número de incautaciones que se están produciendo en España. “Refleja la fortaleza y los esfuerzos de las fuerzas de seguridad, y han pagado un alto precio por ello”, ha añadido. Nolan ha mostrado sus condolencias por la muerte de los dos agentes de la Guardia Civil que perdieron la vida durante una persecución de una lancha rápida el pasado 9 de mayo.La directora de la EUDA ha citado entre sus principales preocupaciones los opioides sintéticos altamente potentes, la creciente expansión de la ketamina y la persistente presencia de la cocaína y el crack.La memoria de la UE avisa de que los opioides artificiales, diseñados para imitar a los naturales, como la heroína y la morfina, pero con potencia y efectos significativamente más fuertes, se están camuflando en medicamentos falsos que simulan ser medicinas legales, como oxicodona o diazepam, y muestra su preocupación porque estos comprimidos se extiendan entre grupos sin tolerancia a los opioides, como los de menor edad.Cada vez se notifican más casos de medicamentos falsos que contienen nitacenos (un tipo de opioide sintético hasta 40 veces más potente que el fentanilo) e imitan medicamentos recetados legítimos. En 2024, diez países incautaron más de 50.000 comprimidos que contenían nitaceno, por encima de los 23.000 incautados en 2023. La agencia europea está preparando un estudio para calibrar su amenaza. También se están detectando más casos de consumo de orfinas (otro tipo de opioide sintético). Desde 2024 se han identificado nueve nuevas orfinas, dos de las cuales (la ciclorfina y la espiroclorfina) están siendo estudiadas por la UE. Entre junio de 2024 y enero de 2026, se notificaron 18 fallecimientos asociados a estas sustancias.La UE también teme que los nitacenos puedan llegar hasta los adolescentes a través del vapeo. En los Estados miembros se han incautado cigarrillos electrónicos, utilizados habitualmente por los adolescentes, con sustancias diferentes de la nicotina, como formas sintéticas y semisintéticas de cannabis. Esto ha hecho que los vean como una puerta de entrada a los temidos opioides sintéticos.Las nuevas sustancias psicoactivas se comunican al ritmo de una por semana. En 2025 se notificaron 50 por primera vez en Europa. La agencia europea hace seguimiento a 1.050 de ellas. “Las últimas cifras anuales [de 2024] indican que se produjeron al menos 7.600 muertes por sobredosis”, ha destacado Magnus Brunner, comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración. La ketamina, un medicamento que cada vez se consume más como sustancia psicoactiva, también está considerada como un “riesgo creciente para la salud”. Aunque su consumo general sigue siendo bajo, conlleva riesgos que van desde la intoxicación aguda hasta daños crónicos, como lesiones graves en la vejiga por un consumo intensivo. Un 14% de los consultados en una encuesta web europea sobre drogas declararon haberla consumido junto con alcohol u otras drogas sintéticas, como MDMA. El último análisis europeo de aguas residuales de origen municipal reveló que los residuos de ketamina aumentaron en 40 de las 66 ciudades de las que tenían datos en 2024 y 2025.Aunque el número de personas tratadas por problemas con la ketamina sigue siendo bajo, se ha cuadruplicado en los últimos años. Han pasado de 413 casos en 2019 a 1.796 en 2024. La mayor parte de la ketamina viene de la India. Se importa legalmente a la UE, principalmente a través de Alemania, y después se desvía por canales ilícitos. Marihuana de Canadá con plaguicidasSobre el resto de las drogas, el trabajo avisa de la llegada a Europa de marihuana de Canadá en contenedores, especialmente a los puertos de Amberes y Róterdam, que recibieron cada uno 21 toneladas de esta hierba, o de cannabis de América del Norte por vía postal. El año pasado se lanzó por primera vez una alerta en el sistema europeo por este tipo de droga por “riesgo derivado de plaguicidas potencialmente peligrosos”. De la cocaína, cuyos restos siguen aumentando en los análisis de aguas residuales municipales, se incide en un aumento en su consumo en forma de crack, algo que ocurre en un número creciente de ciudades europeas, especialmente entre colectivos muy vulnerables. La memoria cree que esta tendencia podría deberse a la gran disponibilidad de esta droga y a la facilidad con la que se puede transformar a nivel local a partir de la cocaína en polvo. En 2024, se calcula que 11.400 personas iniciaron un tratamiento por problemas relacionados con el crack (frente a las 9.900 de 2023). De ellas, 4.300 lo hacían por primera vez.