“Hay cualquier cantidad de ratas. En las veredas el cemento se ha levantado y de ahí salen unas ‘ratotas’ que dan miedo. A partir de las 18:00 o 19:00 andan como si fuera recreo”, relató Anabel Montesdeoca, residente de Sauces 6, en el norte de Guayaquil.Montesdeoca señaló que los árboles del sector funcionan como madrigueras. Indicó que un vecino tapó varios huecos, pero con el tiempo volvieron a aparecer.Añadió que, mientras esperan el bus, es común escuchar gritos de personas asustadas por el tamaño de los roedores.PublicidadAna Canelo, también habitante de Sauces 6, atribuyó parte del problema al mal manejo de desechos por parte de ciudadanos.Explicó que algunos vecinos sacan basura fuera de horario y recicladores rompen las fundas, dejando residuos en la vía.“Se meten en los árboles. Cruzan de arriba para abajo. Aquí estamos rodeados de ratas. Se cruzan a cualquier hora, estamos invadidos. En la casa de mi papá también se meten. Es peor con el calor y las lluvias”, afirmó.PublicidadPublicidadLa situación en el centro de GuayaquilEn el centro, comerciantes de la Bahía describen un escenario similar. José Riveros aseguró que la presencia de ratas afecta a los locales de comida, sobre todo en la noche.“Si usted viene desde las 19:00 verá un festival de ratas. Se meten a los locales. Salen de las alcantarillas y de los árboles”, indicó.PublicidadRosa Taday coincidió en que los roedores aparecen al cierre de los negocios. Señaló que, aunque no han tenido pérdidas, el riesgo es constante.“Cuando estamos cerrando, a eso de las 20:00, comienzan a pasear. Gracias a Dios no nos han dañado la mercadería, que es lo más preocupante”, comentó.Problemática persistente en el surEn el sur, en la avenida Vicente Trujillo, los moradores describen una problemática persistente. Un residente explicó que, pese a limpiezas periódicas, las ratas regresan.“Limpian y a los seis meses vuelve todo. Puede ser por la basura, pero el problema sigue. Debajo de la tierra hay madrigueras grandes. Con la lluvia salen más”, señaló.PublicidadAñadió que han detectado huecos en viviendas abandonadas desde donde emergen los roedores. Dijo que incluso tras fumigaciones realizadas por propietarios, la presencia continúa.“Se meten bajo tierra, por todo el barrio. En la noche salen como desfile. De día casi no se ven”, agregó.Tatiana Landín, otra residente del sur, afirmó que las ratas hacen nidos en zonas con vegetación. Indicó que el problema se ha extendido a sectores cercanos.“Se meten en el monte y ahí hacen crías. También dicen que en otros lados hay madrigueras en los árboles. Es por la basura y la lluvia”, comentó.Añadió que, aunque en algunas viviendas no han ingresado, el riesgo preocupa por la presencia de niños en el sector.También mencionó que se han realizado reuniones con autoridades y brigadas en la zona.Zonas críticas y factores de proliferaciónSegún el Municipio de Guayaquil, cinco zonas concentran focos de infestación en la ciudad. La Bahía encabeza la lista como el punto más crítico, con más de 500 madrigueras detectadas en un área de alta actividad comercial.En el norte, Sauces 6 y Sauces 9 figuran entre los sectores residenciales con reportes constantes de roedores, donde la combinación de viviendas, parques y manejo de desechos favorece su proliferación.También se identifican calles comerciales como Chambers y la avenida del Ejército, donde la presencia de alimentos y residuos en la vía pública genera condiciones propicias para la aparición de ratas.A esto se suman las zonas cercanas al Estero Salado, vulnerables por las inundaciones y la acumulación de agua estancada, lo que facilita la reproducción de estos animales.Otros sectores en el norte como Guayacanes, Alborada, Samanes y Urdesa Central registran reportes frecuentes.Mientras que en el sur y suburbio, barrios del Guasmo Sur, Floresta, Fertisa, Martha de Roldós y el suburbio también presentan alta presencia de roedores.Acciones municipales y riesgos para la saludAnte este escenario, el Municipio inició una campaña de desratización en la Bahía. La intervención está a cargo de la Dirección de Salud e Higiene, con cuadrillas que colocan productos especializados en puntos estratégicos.Según Andrés Santos, coordinador del área, factores como la acumulación de basura y las condiciones climáticas inciden en la proliferación.Indicó que las acciones se intensifican tras la temporada de lluvias, cuando los tratamientos son más efectivos.En lo que va de 2026 se han realizado más de 36.700 intervenciones, alcanzando a unas 327.000 personas.Las labores incluyen fumigación nocturna y desratización diurna en distintos sectores.El médico Andrés Santos explicó que el clima influye directamente en la reproducción de ratas.Señaló que las altas temperaturas aceleran su ciclo y aumentan su supervivencia.Detalló que estos animales pueden tener hasta 10 crías por camada y reproducirse varias veces al año, lo que favorece su rápida expansión.También advirtió sobre riesgos para la salud. Saltos citó las cifras del 2025 presentadas por el Ministerio de Salud Pública (MSP), cuando se registraron 42 casos de leptospirosis. Indicó que esta enfermedad se transmite por contacto con orina o heces de roedores y puede causar fiebre, vómito y malestar general.Saltos insistió en la corresponsabilidad ciudadana. Señaló que respetar horarios de recolección y manejar adecuadamente los desechos es clave para frenar la proliferación. (I)
Ratas en barrios y zonas comerciales de Guayaquil: cinco puntos han sido identificados con más presencia de roedores
Factores como la acumulación de basura y las condiciones climáticas inciden en la proliferación. Cabildo ejecuta plan de desratización.









