Las máquinas de catas que comenzaron a trabajar este lunes en el estudio geotécnico previo a las obras de resignificación del Valle de Cuelgamuros han amanecido vandalizadas este martes, según han confirmado fuentes de Moncloa a Público.PublicidadLas herramientas, utilizadas en el proceso iniciado tras el acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia para aplicar la ley de memoria en el monumento franquista, han sido halladas con pintadas de "Franco", "Pedro Sánchez HDP" o "El valle no se toca"."El odio no parará la resignificación del Valle, que se convertirá en un espacio de interpretación y reconocimiento a quienes lucharon por la democracia que hoy disfrutamos. Será un Lugar de Memoria Democrática donde prime la verdad, la justicia y la reparación, para dar garantías de no repetición", ha reaccionado el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.El jurado del Concurso Internacional de ideas para la resignificación del Valle de Cuelgamuros eligió el pasado noviembre el proyecto La base y la cruz, de Pereda Pérez Arquitectos y Lignum S.L. para convertir el espacio en un lugar de diálogo y pluralidad.PublicidadEl 27 de marzo del pasado año el Gobierno anunció que gastaría 30 millones de euros en la resignificación del espacio, de los cuales cuatro millones serían para el concurso de ideas y la redacción del proyecto y 26 millones, para toda la resignificación, la museografía y la construcción del museo o centro de interpretación.El objetivo de este concurso, según el Ejecutivo, es resignificar el conjunto monumental y su entorno desde "una triple dimensión, artística, arquitectónica y paisajística", y dar al Valle de Cuelgamuros "una mirada plural, inclusiva y contemporánea" mediante una intervención "respetuosa" con quien allí está inhumado, "sostenible y consciente de su legado". En definitiva, lo imaginan como un lugar de "encuentro, lleno de actividad y de gente".