La mejora de los resultados y la notable reducción de la deuda tras años difíciles reabren el debate de una posible venta de Deoleo por parte de los dos fondos que controlan el capital del gigante del aceite de oliva

Hay empresas que pasan tanto tiempo atrapadas en reestructuraciones que el mercado acaba olvidando qué eran realmente. Deoleo, propietaria de Carbonell, Bertolli y Carapelli, llevaba años siendo vista más como una historia de deuda que como una multinacional alimentaria. Ahora, con el balance saneado por primera vez en mucho tiempo y el grupo explorando alternativas estratégicas, la atención vuelve a una pregunta distinta: cuánto vale realmente el líder mundial del aceite de oliva envasado.

La cuestión ha cobrado fuerza después de que trascendiese que la compañía habría contratado al banco estadounidense William Blair para explorar opciones, incluida una eventual venta. Ni Deoleo ni sus accionistas de referencia han confirmado el mandato, pero la noticia ha reactivado el interés sobre una empresa que, por primera vez en años, parece haber dejado atrás la fase de supervivencia financiera.

Pese a controlar marcas fundadas entre 1865 y 1893 y vender en más de 70 países, Deoleo apenas cuenta con tres coberturas activas de analistas: Lighthouse, Renta 4 y JB Capital. Su capitalización bursátil ronda los 150 millones de euros, pero el valor de empresa EV (enterprise value, por sus siglas en inglés) —incluyendo deuda neta y minoritarios— supera los 500 millones según las estimaciones de Lighthouse, frente a ventas de 820 millones en 2025. El múltiplo EV/ventas resultante, de unas 0,6 veces, contrasta con las más de 2,5 veces a las que cotizan los grandes grupos europeos de alimentación. La acción, que llegó a superar los 8 euros hace una década, cerró 2025 en torno a los 0,23 euros: una caída del 97% que refleja años de deuda y reestructuraciones más que la evolución reciente del negocio.