Unas animadas secuencias de nadadoras de trajes coloridos pasaban por las pantallas dispuestas en el Movistar Arena, poco antes de las 21:00 horas. El gusto británico por lo kitsch y lo excéntrico, siempre rimó con el britpop. La parodia de la sociedad feliz en momentos de miseria fue uno de los ejes que alimentó la obra de Pulp. Y la previa a su concierto lo dejaba en claro.En su primer show en solitario en un venue masivo en chile, y a tres años de su última visita, los de Sheffield mostraron su buen presente. Con el rodaje de la gira en que presentan More, su buen disco tras 24 años sin publicar, el grupo llegó con un buen envión escénico. Más a poco de haber lanzado el EP The Man Comes Around, derivado del álbum.“Buenas noches, recordarán esta noche por el resto de sus vidas”, rezaba el fanfarrón saludo en las pantallas laterales. Luego seguía con la perentoria instrucción: “Hagan ruido”. El público bramó, la banda entró en escena y empezó a tocar Sorted for E’s & Wizz. Y al momento de su entrada triunfal, Jarvis Cocker apareció desde el fondo al frente del escenario. La ovación se hizo sentir en el Arena.Pulp
Pulp lleva su ambición escénica al Movistar Arena en uno de los shows del año - La Tercera
Los íconos del britpop desplegaron un show que repasó su carrera, pasando por el imprescindible Different Class, pero también por More, su reciente disco. Con una formación de 9 músicos, le sacan partido a su material, pero también aprovechan todos los recursos en pos de articular la tensión del espectáculo. Un show de alto vuelo.











