Alrededor de mil maestros y estudiantes normalistas de Guerrero arribaron este lunes 8 de junio a la Ciudad de México para reforzar los plantones y marchas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores (CNTE) que demandan la derogación de la Ley del ISSSTE aprobada en 2007 y el restablecimiento de un régimen de jubilaciones para los maestros.
Los docentes afiliados a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y los normalistas de Ayotzinapa llegaron hasta la Ciudad de México a bordo de 18 autobuses, pero antes de que pudieran sumarse a los plantones de la CNTE en el Centro Histórico, los autobuses fueron interceptados y retenidos por la policía capitalina pasando las casetas de la carretera México-Cuernavaca.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México justificó la medida al señalar que recibió una denuncia anónima sobre la transportación de explosivos caseros a bordo de algunos de los autobuses, por lo que montó un operativo para primero filtrar las unidades de los manifestantes y posteriormente para poder revisar las unidades en las que viajaban.
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La acción policial sorprendió a los maestros y normalistas que durante varias horas se negaron a descender de sus autobuses, pero que fueron rodeados por decenas de elementos de la policía capitalina para evitar un intento de fuga de los camiones foráneos.













