Las investigaciones de EL MUNDO sobre el caso Aznalc�llar estuvieron tambi�n en el foco de la actuaci�n de las cloacas del PSOE, que se fijaron como objetivo desarticular de alguna manera el trabajo profesional del periodista Chema Rodr�guez, por haber seguido el proceso con celo y publicar numerosas informaciones exclusivas vinculadas a la causa. La raz�n de que este asunto adquiriera protagonismo en la agenda y las artima�as de Leire D�ez -a sueldo presuntamente del PSOE para intentar desbaratar las investigaciones que afectaban a cargos del partido o al entorno de Pedro S�nchez-, tiene que ver con el papel que el ex vicepresidente de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), Vicente Fern�ndez, tuvo en el proceso, en el que lleg� a estar imputado aunque finalmente result� absuelto. Antes de irse a la SEPI en junio de 2018, Vicente Fern�ndez hab�a sido secretario general de Industria, Innovaci�n y Energ�a y tambi�n interventor general de la Junta de Andaluc�a, durante el gobierno de Susana D�az. Fue como responsable de las pol�ticas de Industria por lo que fue investigado en el caso Aznalc�llar. Los cuadernos en los que Leire D�ez (a quien se conoce como la fontanera del PSOE) anotaba todas sus gestiones contienen m�ltiples referencias a la operaci�n dise�ada por la trama para tratar de desmontar la investigaci�n judicial del caso Aznalc�llar, que se abri� en febrero de 2019 para aclarar el presunto ama�o del concurso por el que la Junta de Andaluc�a, con Susana D�az al frente, adjudic� la explotaci�n de la antigua mina sevillana -la que protagoniz� la cat�strofe ambiental en 1998- a la multinacional Grupo M�xico.D�ez, de acuerdo con las anotaciones que forman parte del sumario que investiga el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, no s�lo se interes� por conocer hasta el m�s m�nimo detalle del sumario que instruy� la juez Patricia Fern�ndez, sino que coordin� una estrategia para difundir informaciones que desacreditasen, especialmente, a la empresa Emerita Resources, que particip� en el concurso y que fue la que denunci� las supuestas irregularidades. Coordin� acciones con otros interesados y hasta impuls� movilizaciones, seg�n se deduce de los diarios incautados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.No s�lo eso, sino que, adem�s, puso en el objetivo las informaciones publicadas por EL MUNDO acerca de la investigaci�n judicial del caso Aznalc�llar y, en particular, al periodista que sigui� todo el proceso, Chema Rodr�guez, que aparece mencionado en varias ocasiones en los cuadernos de D�ez y al que se propuso "combatir". No proporcionan muchos m�s detalles, salvo menciones a informaciones que hab�a que contrarrestar y a tuits del periodista que hab�a que responder.La operaci�n Aznalc�llar de la cloaca socialista ten�a un fin �ltimo, que era rehabilitar pol�tica y profesionalmente a Vicente Fern�ndez, cuya imputaci�n en la causa provoc� que cesara como presidente de la SEPI, un cargo para el que hab�a sido nombrado por la entonces vicepresidenta y ministra de Hacienda Mar�a Jes�s Montero.Fern�ndez, que tambi�n est� imputado en la trama junto a D�ez y Santos Cerd�n por cobrar supuestamente mordidas por adjudicaciones p�blicas, manten�a una estrecha relaci�n con la fontanera del PSOE, que asumi� como algo personal la misi�n de lograr que el ex presidente de la SEPI saliese exonerado del asunto de Aznalc�llar, como finalmente sucedi� al ser absuelto por la Audiencia Provincial de Sevilla.M�s a�n, pretend�a que Fern�ndez recuperase su puesto al frente del conglomerado empresarial p�blico, que qued� vacante durante una temporada por decisi�n expresa de Montero de reservarle el cargo y para el que, finalmente, fue designada una persona de la confianza del ex presidente.En los cuadernos, al respecto, plantea D�ez que "sacrificar" a Vicente Fern�ndez supon�a "abrir la veda para que hagan lo propio con otros". "Ya estamos viendo que la verdad no es la prueba que m�s pesa", apostillaba. E insinuaba la posibilidad de que, aun estando formalmente fuera de la SEPI, siguiese dirigi�ndola en la sombra. "�D�nde puede estar Vicente para que siga tutelando la acci�n de la SEPI si tenemos claro que es la persona que re�ne las mejores condiciones para ello?", se pregunta en sus anotaciones manuscritas.D�ez nombra al abogado de Emerita, Ram�n Escudero, y al presidente de esa compa��a, Joaqu�n Merino, del que apunta supuestas irregularidades por su parte, lo mismo que de la propia empresa, se�alando estrategias para atacarla. Destaca un apunte de "falsificaci�n en documento p�blico" y, a continuaci�n, se�ala a Forbes y Manhattan, la matriz de la empresa.Igualmente, apunta cuestiones de �ndole judicial sobre el caso, como "alegar nulidad prueba", "exceso Audiencia Provincial" o "vulneraci�n de las funciones instructoras". En este punto hay que recordar que para que el caso Aznalc�llar llegase a juicio fue esencial el papel de la juez Mercedes Alaya, magistrada en la Audiencia de Sevilla, ya que ella fue la que, en reiteradas ocasiones, orden� a la juez instructora la continuaci�n del procedimiento frente a los intentos de �sta de archivarlo.No en vano, "exterminar socialmente" a Alaya fue uno de los prop�sitos de la cloaca del PSOE, para lo cual Leire D�ez busc� la colaboraci�n del inspector jefe de la Polic�a Nacional Rafael Salvador, al que apodaba Torrente, y con el que mantuvo varias reuniones -grabadas por la fontanera- para recopilar informaci�n y planear una estrategia contra la magistrada y contra el caso Aznalc�llar.
"Combatir a EL MUNDO" y salvar a Vicente Fern�ndez para que vuelva a la Sepi: las cloaclas del PSOE actuaron en Andaluc�a
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