DJM Arquitectos estudia incorporar en un edificio de Villa Crespo un sistema de paneles industrializados Inbuild PH, desarrollado por EFI +Macasa. La propuesta reemplaza parte de la obra húmeda tradicional por componentes que llegan desde fábrica con instalaciones incorporadas. En un mercado con costos en alza, plazos cada vez más difíciles de sostener y márgenes en retroceso, la apuesta apunta a ganar tiempo, reducir incertidumbre y recuperar eficiencia. Con esa lógica, DJM Arquitectos evalúa incorporar un sistema de paneles prefabricados en un edificio de vivienda en altura que proyecta en Villa Crespo. El estudio, encabezado por Mariana Calcagno, José María Pérez y Diego De Paola desarrolla desde hace dos décadas obras bajo el esquema de fideicomiso al costo. Su diagnóstico es claro: con el costo de construcción en niveles históricamente altos en dólares y un mercado que no convalida esos aumentos en el precio de venta, la rentabilidad se volvió cada vez más difícil de sostener. La búsqueda, entonces, ya no pasa solo por ajustes parciales, sino por revisar el proceso completo.Ahí aparece Inbuild PH: paneles semiindustrializados, autoportantes, compuestos por perfilería galvanizada e inyectados con poliuretano de alta densidad. El sistema permite resolver tabiques interiores con componentes que salen de fábrica listos para montar y que incorporan, en una misma pieza, instalaciones sanitarias, eléctricas, cloacales y de aire acondicionado. Según la configuración, también pueden incluir premarcos, carpinterías y terminaciones.Bajar costos sin resignar calidad Lo que en la obra tradicional se ejecuta por capas, en secuencia y con distintos oficios, aquí se concentra y se anticipa. Antes de llegar a obra, cada panel ya fue definido desde la ingeniería: medidas, componentes, encuentros e instalaciones. Para DJM Arquitectos, ese cambio de lógica puede tener un impacto directo en la ecuación general del edificio. Porque el ahorro no se mide únicamente en el valor del tabique, sino en todo lo que rodea su ejecución. "Menos meses de obra suponen menos supervisión, menos estructura operativa, menos gastos de seguridad e higiene, menos seguros, menos movimientos y menos exposición a la volatilidad de precios. En una obra en altura, en Buenos Aires, ese tiempo también cuesta", destacan Pérez y De Paola.Cuando las ventas no avanzan al ritmo previsto y el flujo de fondos obliga a escalonar la ejecución, cada demora afecta la rentabilidad, explican. Si los costos siguen creciendo en pesos y la venta permanece referenciada en dólares, el margen se achica a medida que pasan los meses. En ese escenario, acelerar procesos es una mejora técnica y una necesidad económica.Hernán Goñi, titular de EFI +Macasa, lo plantea en términos de madurez del sistema. "Después de varios años de desarrollo, Inbuild ya está en condiciones de escalar", sostiene. Pero reconoce que la incorporación de una tecnología nueva tropieza con una realidad: "nadie quiere ser el primero en probar", reconoce. Por eso, en esta etapa, EFI +Macasa no solo suministra los paneles, sino que también participa en la instalación del sistema. "La intención, más adelante, es que los equipos de obra lo incorporen como una solución habitual", confía.Construcción híbridaLa apuesta de DJM no consiste en industrializar el edificio completo. La estructura, las medianeras y la envolvente exterior se resuelven con sistemas convencionales. Los paneles se concentrarían en las divisiones interiores, especialmente en los núcleos húmedos, donde el sistema puede desplegar con mayor claridad sus ventajas: precisión, coordinación e integración de instalaciones. La estructura se diseña para recibirlos, con tolerancias previstas desde el proyecto.La industrialización no funciona como un simple reemplazo de materiales. Obliga a pensar el edificio de otra manera, advierten Pérez y De Paola. Si en la obra húmeda muchas decisiones se corrigen sobre la marcha, en un sistema panelizado el margen de improvisación se reduce. El proyecto debe anticipar con precisión aquello que luego llegará a obra ya resuelto desde fábrica.Ahí radica una de las claves del vínculo entre estudio y fabricante. La precisión industrial —uno de los atributos más valorados del sistema— depende de esa coordinación previa. Según Goñi, al tratarse de un proceso robotizado, se eliminan desvíos habituales de la ejecución manual: cajas eléctricas fuera de eje, alturas variables, cañerías mal resueltas. Pero esa exactitud exige información completa. Si un artefacto no fue previsto o una decisión no quedó resuelta en proyecto, el error no aparece en obra: sale de fábrica.Por eso, la evolución natural del sistema parece ir en dirección a herramientas de modelado y coordinación digital. La posibilidad de integrar Inbuild a entornos BIM abre un escenario en el que el panel ya no se incorpora como adaptación posterior, sino como parte constitutiva del proyecto desde el inicio. En esa instancia, la industrialización podría desplegar todo su potencial: no sólo acelerar la obra, sino también ordenar mejor el diseño.La logística también pesa en esta ecuación. Cada panel concentra en una única operación elementos que en la construcción tradicional ingresarían por separado y en momentos distintos: mampostería, revoque, cañerías, tendidos eléctricos, premarcos y, en algunos casos, carpinterías ya colocadas. Menos acopio, menos circulación de materiales, menos interferencias entre rubros. Con un peso aproximado de 38 kilos por metro cuadrado, el sistema simplifica además el traslado y el montaje.Durante décadas, la construcción tradicional absorbió ineficiencias porque el contexto admitía márgenes más amplios o porque el tiempo no pesaba de la misma manera. Hoy esa tolerancia parece agotarse y la obra extensa, incierta y fragmentada empieza a mostrar sus límites.En ese marco, la industrialización parcial aparece como una herramienta para recuperar control sobre el tiempo, el costo, la calidad y el proceso.
Paredes prefabricadas en edificios de vivienda para ganar eficiencia y rentabilidad
Para una obra en Villa Crespo, DJM Arquitectos afina una alianza con el fabricante de paneles industrializados Inbuild PH. Una apuesta a ganar tiempo, reducir incertidumbre y recuperar eficiencia.












