Los más de 121.000 millones de dólares en proyectos anunciados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) vuelven a poner en debate el verdadero alcance de esta herramienta. En diálogo con Canal E, la economista Carina Farah advirtió que los montos difundidos corresponden a compromisos futuros y no a inversiones efectivamente realizadas.
"No creamos que son inversiones que hoy se están haciendo en el país, sino que son anuncios de inversiones que todavía obviamente no se concretan", señaló la especialista. Según explicó, los desembolsos dependen de los plazos establecidos para cada proyecto y de los compromisos mínimos exigidos por el régimen.
Farah reconoció que las iniciativas avanzan principalmente en minería, petróleo y finanzas, sectores que concentran la mayor parte de los anuncios de inversión. Sin embargo, puso el foco en un aspecto central: la capacidad de estas actividades para generar empleo de calidad.
Empleo, reforma laboral y efecto derrame
La economista sostuvo que la discusión no pasa únicamente por la llegada de capitales, sino también por la calidad y cantidad de puestos de trabajo que se crean. En ese sentido, afirmó que la nueva normativa laboral derivada de la reforma vigente favorece empleos más precarios que los existentes anteriormente.












