El proyecto del Súper RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), que el Gobierno busca debatir en el Congreso para atraer inversiones superiores a los US$1.000 millones, abrió un nuevo debate sobre el modelo de desarrollo económico. Para el economista Pablo Ferrari, el esquema ofrece amplios beneficios a los inversores, pero deja interrogantes sobre las ganancias concretas para el país.
En ese sentido, el especialista aseguró que "puede traer muchos beneficios para estas grandes inversiones. No queda claro los beneficios que puede traer para Argentina", y explicó que la experiencia de la inversión extranjera directa demuestra que los incentivos no siempre se traducen en mayor desarrollo local.
Críticas al régimen: beneficios para los inversores y pocas garantías para el país
Ferrari sostuvo que uno de los principales cuestionamientos al proyecto es la amplia flexibilidad que concede a los capitales extranjeros, tanto desde el punto de vista tributario como jurídico.
Al respecto, remarcó que "no solo invertir libremente, sino ante todo llevarse beneficios libremente", al señalar que el régimen facilita la utilización de recursos nacionales con escasas condiciones respecto del valor que permanece en la economía argentina.







