NUEVA YORK.- Nicholas Gavin, médico de urgencias en Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, trabajaba en un turno nocturno el verano pasado cuando llegó un paciente con un conjunto desconcertante de síntomas. En cuestión de segundos, sus tres colegas más jóvenes —dos estudiantes de medicina y un residente— consultaban una aplicación gratuita basada en Inteligencia Artificia (IA) para médicos, OpenEvidence.Gavin pronto supo que ellos no eran casos aislados. Un tercio de los 9000 médicos de Mount Sinai ya eran usuarios habituales de OpenEvidence, descubrieron los ejecutivos del sistema de salud en una reunión el año pasado con los líderes de la startup.“Ese fue un momento de revelación para nuestro liderazgo”, dijo Gavin, quien también es director de innovación clínica del sistema.La aplicación de IA de OpenEvidence, esencialmente un chatbot para la medicina, se convirtió en un éxito viral entre los médicos. Hable con un médico y es probable que use la aplicación para hacer preguntas médicas específicas o intercambiar ideas en un diálogo de diagnóstico.Más de la mitad de los médicos del país son usuarios habituales. El mes pasado la utilizaron para 30 millones de preguntas y consultas, casi el doble del volumen de hace seis meses, según la startup. Una encuesta separada realizada el año pasado a 1000 médicos encontró que el 45% usaba la aplicación, casi el triple del porcentaje que usaba ChatGPT, según Offcall, un servicio de información profesional para médicos.Ese crecimiento impulsó a la startup a una valoración de US$12.000.000.000 en enero, frente a los US$3500 millones de julio pasado.Pero la rápida adopción de la aplicación por parte de los médicos desde su introducción en 2024 —uno de los pocos programas mejorados con IA en el mercado que busca ganarse a los médicos— aumentó las preocupaciones sobre cómo y cuándo debe usarse la tecnología en situaciones de vida o muerte. En un campo de alto riesgo como la medicina, los sistemas de atención de salud atraviesan cuestiones complejas de privacidad, seguridad y confianza del paciente, así como las limitaciones de la tecnología misma.“No es un oráculo, es una herramienta”, dijo Daniel Nadler, fundador y director ejecutivo de OpenEvidence. “El conocimiento y los trabajadores del conocimiento siguen siendo importantes”.El consultorio médico fue un objetivo para la toma de decisiones asistida por computadora durante décadas, con un éxito muy limitado hasta los recientes avances de la IA.La primera ola de IA en medicina se centró en aliviar la pesada carga de documentación que contribuye al agotamiento de los médicos, con transcripciones y resúmenes de las visitas de los pacientes, conocido como software de escriba de IA. La segunda ola, que apenas comienza, tiene como objetivo utilizar la IA para ayudar a los médicos con información y consejos confiables para guiar el diagnóstico y el tratamiento frente al paciente.La competencia se intensificó en los últimos meses. UpToDate, una popular referencia electrónica para médicos, le dio a su servicio un cambio con IA a través de una interfaz de chatbot. Doximity, una red profesional en línea para médicos, compró una startup de IA que explora la literatura médica y genera resúmenes. Abridge, un fabricante de escribas de IA de rápido crecimiento, agrega herramientas de apoyo a la decisión. Y el mes pasado, OpenAI presentó ChatGPT for Clinicians.OpenEvidence se convirtió en un líder en parte porque utilizó exclusivamente revistas médicas y otras investigaciones de alta calidad como datos para entrenar sus modelos de IA. Los médicos pueden hacer preguntas específicas a la aplicación o ingresar las características y síntomas de un paciente y solicitar posibles explicaciones. La aplicación cumple con la ley federal que protege la información de salud del paciente, y se les dice a los médicos que no ingresen información de identificación personal.OpenEvidence responde con un resumen de los diagnósticos más probables y luego ofrece otros “diagnósticos más importantes que no se deben pasar por alto”. Cada uno tiene enlaces a los artículos de investigación que respaldan los resúmenes.“La IA está resolviendo algunos de los problemas que durante mucho tiempo afectaron la práctica de la medicina”, dijo Raja-Elie Abdulnour, director de innovación clínica de NEJM Group, que publica The New England Journal of Medicine. “Estas herramientas simplemente no existían antes, y por eso la gente está tan entusiasmada ahora”.Aplicaciones basadas en IA permiten a los médicos acceder rápidamente a información científica actualizada