Florencia Da Silva MadridActualizado Viernes,
julio
12:50El 48,8% de los espa�oles usa inteligencia artificial (IA) para informarse en temas de salud, seg�n un informe realizado por la c�tedra USC-Plexus de IA en Medicina Personalizada de Precisi�n (Camelia) de la Universidad de Santiago de Compostela y la consultora Edesga.M�s de la mitad de las personas que consultan a la IA son personas de entre 18 y 34 a�os. Se trata del segmento de poblaci�n que m�s conf�a en esta tecnolog�a a la hora de abordar temas de su salud personal. Aunque la mayor�a de la poblaci�n prefiere que los diagn�sticos sean realizados solo por profesionales o con apoyo de la IA, los j�venes est�n sobrerrepresentados entre quienes se muestran indiferentes respecto al uso de la IA y quienes la prefieren como opci�n principal.El estudio, basado en entrevistas a 5.000 personas en las 17 comunidades aut�nomas, revela que el 17% de las personas decidi� no acudir a un profesional sanitario tras preguntarle a la IA. Las personas con estudios universitarios o superiores representan el 30% de quienes tomaron esta decisi�n. "Es preocupante porque seg�n confirman algunos de nuestros estudios, en general la sociedad no sabe usar la inteligencia artificial para consultas de salud, aunque la usa y cada vez de modo m�s intenso", advierte Sen�n Barro, director de la c�tedra Camelia y del Centro Singular de Investigaci�n en Tecnolox�as Intelixentes (Citius). "Mucha gente no percibe que puede haber errores en las respuestas y que pueden ser a veces muy groseros", remarca el experto.Tal como indica el informe, la mayor�a cree que es imprescindible que el uso de la IA sea transparente, que el paciente sea informado de su uso y que la decisi�n final la tenga el profesional sanitario. Las preferencias del uso de esta tecnolog�a se inclinan hacia tareas como la renovaci�n de recetas (45%), la gesti�n de citas (42,5%), la comprensi�n de resultados de pruebas diagn�sticas como anal�ticas de sangre u orina (32,6%) o la emisi�n de recetas de medicamentos (22%). No obstante, cuando se trata de tratamientos m�dicos graves solo el 9,5% lo prefiere.En distintas charlas, Barro les pregunta a los participantes qu� preferir�an: si el grado de acierto de la IA en el an�lisis de imagen m�dica para detectar n�dulos cancerosos en el pulm�n o la capacidad de ese sistema basado en IA para explicar los resultados. "Normalmente hay una clara divisi�n, casi al 50%. Pero los resultados de esta investigaci�n dicen lo contrario", cuenta. "Yo soy de los que prefiere rebajar un poquito el grado de acierto de la m�quina si es en beneficio de mejorar la capacidad de interpretar los resultados".Sin dudas, hoy las personas prefieren ponerse en manos de humanos antes que en las de un robot. "Si no te f�as de las m�quinas, no las usas. Nos subimos a los aviones porque sus sistemas a bordo se han ganado nuestra credibilidad. Pues eso tenemos que conseguirlo tambi�n en algo tan sensible como es la salud", asegura Barro.M�s control de la IA desde EuropaAunque el uso individual de la IA no est� regulado a la hora de buscar consejos de salud, la Uni�n Europea busca ejercer un control para que haya una implementaci�n responsable. Desde 2024 est� en vigor el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial para fomentar el desarrollo y encargarse de que los sistemas de IA de alto riesgo, por ejemplo, los programas destinados a fines m�dicos, cumplan varios requisitos, como sistemas de reducci�n del riesgo, conjuntos de datos de alta calidad, informaci�n clara al usuario y supervisi�n humana.En Espa�a, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud lleva a cabo desde 2025 la Estrategia de Inteligencia Artificial con el objetivo de coordinar el uso de soluciones de IA en el sistema sanitario. Al igual que la Comisi�n Europea, se encarga de reconocer e identificar las aplicaciones que ya est�n consolidadas para el uso habitual. Entre las m�s maduras se encuentra el chatbot para la gesti�n de citas y el diagn�stico asistido por imagen, que cuenta con algoritmos que detectan enfermedades como el c�ncer de mama o pulm�n. A su vez, la Estrategia tambi�n se�ala aquellos avances cuya consolidaci�n considera prioritarios en los pr�ximos a�os. Entre ellos destacan los asistentes quir�rgicos rob�ticos y los sistemas de detecci�n precoz de enfermedades cr�nicas.A nivel mundial, cada vez hay m�s avances y estudios que buscan soluciones para anticipar de manera temprana las enfermedades. Entre los proyectos se encuentra AITheroscope, una herramienta basada en IA que diagnostica de forma precoz la aterosclerosis latente en poblaci�n joven analizando la retina. Tambi�n Delphi-2M, un modelo de inteligencia artificial capaz de predecir la probabilidad de m�s de un millar de patolog�as a partir del historial cl�nico de cada persona. "Hay muchas cosas donde efectivamente es muy �til. La IA puede hacer un an�lisis que acompa�e mi toma de decisi�n como experto, que permita que no me olvide de algo relevante y que analice alternativas muy raras que a m� se me podr�an pasar por alto", asegura el director cient�fico de Citius.Sin embargo, el uso desregulado de la IA puede traer graves consecuencias. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Wake Forest (EEUU), publicado por la revista BMJ Open, constat� que gran parte de la informaci�n m�dica que proporcionan herramientas como Gemini, Meta AI, ChatGPT y Grokes "imprecisa" e "incompleta". "La IA generalista va a intentar darte una respuesta alineada con tu opini�n. Si se desconocen sus protocolos de di�logo para hacer una pregunta que sea lo suficientemente neutra y bien definida, se va a obtener una respuesta alineada a la intenci�n del emisor", explica Barro. "Las preguntas imprecisas o con un sesgo de intenci�n van a tener respuestas alineadas con eso, y eso no es lo que queremos", agrega.Debido a las serias consecuencias que puede traer el mal uso de la IA, los expertos recomiendan la capacitaci�n en esta tecnolog�a. Seg�n la investigaci�n que est� llevando a cabo el equipo de Barro, la formaci�n en inteligencia artificial en los grados de Ciencias de la Salud es muy limitada. "Si no entiendes c�mo usar estos dispositivos, sus limitaciones, si no sabes incluso interpretar ciertos sesgos que pueden tener, est�s aplicando mal un dispositivo que tiene muchas m�s posibilidades que las que t� le das", sentencia. Y a�ade: "Muchos profesionales est�n usando modelos a los que acceden de forma personal para analizar informaci�n extraordinariamente sensible".Tal como indica el estudio de Camelia, casi la mitad de la poblaci�n apuesta por un modelo asistencial mixto entre profesionales sanitarios e inteligencia artificial. "A m� no me asusta la IA, que cada vez va a estar m�s presente en nuestras vidas", aclara el investigador. "Lo que me asusta es que haya errores en su dise�o, que la usemos de manera incorrecta o que incluso haya empresas que intenten a toda costa imponer sus desarrollos tecnol�gicos sin haber evidenciado lo que puede salir mal".








