El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, pasó buena parte del domingo en el Polideportivo José María Gatica de Villa Dominico, donde desde las primeras horas de la mañana miles de personas hacían fila para despedir a Carlos "Indio" Solari. Estuvo desde las ocho de la mañana hasta el mediodía, recorrió la capilla ardiente, saludó a fanáticos y a los trabajadores del operativo desplegado por la Provincia y terminó la jornada hablando con Tuny Kollmann por Radio 10, entrada la noche, con un saldo que definió en una sola palabra: satisfecho.

"Era una obligación", dijo Kicillof al ser consultado sobre la decisión de poner a disposición los recursos provinciales para organizar el velatorio. El gobernador explicó que ni bien se enteró de la muerte del músico actuó en dos planos simultáneos: el personal, como fanático de toda la vida, y el institucional, comunicando a la familia que la Provincia estaba disponible para alojar la despedida en cualquier punto de su territorio. La familia eligió Avellaneda, y el operativo se montó en pocas horas. Seguridad, salud, Defensa Civil y bomberos desplegaron un esquema que incluyó tres postas de asistencia médica y un sistema de ingreso peatonal desde la avenida Bartolomé Mitre, con salida por otro sector del predio para garantizar la circulación permanente.