La Paz (EFE).- El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, cumple este lunes siete meses en la Presidencia bajo la presión de sectores sociales que desde hace más de un mes mantienen protestas y bloqueos de carreteras para exigir su renuncia y que advirtieron que «masificarán» sus movilizaciones sin opción a dialogar.

La Federación de Campesinos ‘Tupac Katari’, que junto a la Central Obrera Boliviana (COB) lidera las protestas, lanzó el viernes un ultimátum para que Paz renuncie y ratificó la continuidad de los bloqueos hasta conseguir su objetivo.

Los sectores movilizados, sobre todo los campesinos, acusan a Paz de haberles marginado de las decisiones gubernamentales pese a que aseguran haberle dado la victoria en las elecciones de 2025.

Además, creen que el mandatario privatizará empresas estatales y subirán las tarifas de los servicios básicos, por las nuevas leyes anunciadas para atraer inversiones para sectores como hidrocarburos, energía y recursos evaporíticos, entre otros, si bien el Gobierno niega esas acusaciones.

Integrantes de la Policía de Bolivia se enfrentan con manifestantes este sábado, durante el desbloqueo de una vía en San Julián. EFE/ Juan Carlos Torrejón