La presidenta ejecutiva del Santander, Ana Botín, ha indicado al Financial Times (FT) que los impuestos a la banca británica “no tienen sentido económico”, mientras las entidades financieras se preparan para un nuevo golpe si Keir Starmer es reemplazado por un primer ministro de tendencia más izquierdista.
En unas declaraciones al FT publicadas hoy, la presidenta de la entidad considera que, si el objetivo del Gobierno británico es impulsar el crecimiento, entonces “gravar a los bancos más que a otras empresas no tiene sentido económico”.
El FT señala que las normas introducidas tras la crisis financiera de 2008 implican que los bancos que operan en el Reino Unido pagan un impuesto sobre sus balances y un recargo sobre los beneficios, además del gravamen de sociedades habitual.
En ese sentido, Botín afirma: “La pregunta es: ¿por qué señalar específicamente a los bancos e imponerles impuestos adicionales? Ya pagamos un impuesto de sociedades de alrededor del 30%, nuestros márgenes de beneficio están muy lejos de los de las empresas monopolísticas y no estamos obteniendo beneficios extraordinarios.”
“Si los responsables políticos buscan sectores que generen rendimientos excepcionales, hay otros lugares por donde empezar”, subraya Botín, según publica el Financial. Agrega que los préstamos bancarios a las empresas “impulsan la inversión y la creación de empleo”.








