Hubo una época en la que ver a Bad Bunny en Bilbao no implicaba largas colas virtuales, estadios abarrotados ni entradas de cientos de euros. Mucho antes de convertirse en una de las mayores estrellas de la música mundial, el artista puertorriqueño pasó por una conocida sala de la capital vizcaína en una noche que hoy parece casi imposible de imaginar. Aquella actuación tuvo lugar el 23 de abril de 2017 en la Sala Santana 27, uno de los grandes templos de la música en directo del norte de España. El concierto formaba parte del Euro Tour 2017, la primera gira española de Bad Bunny, cuando Benito Antonio Martínez Ocasio todavía no había publicado su primer álbum y comenzaba a abrirse paso con éxitos como Soy Peor o Tú No Metes Cabra, que ya sonaban con fuerza en discotecas y plataformas digitales. Tres conciertos en una sola noche La cita bilbaína refleja a la perfección el momento que atravesaba el artista. Las entradas más económicas costaban apenas 15 euros en venta anticipada, una cifra que contrasta con los precios que alcanzan actualmente sus giras internacionales. Además, el formato del espectáculo también era muy diferente al de hoy: actuaciones breves, cercanas al público y sin las grandes producciones visuales que caracterizan sus conciertos actuales. De hecho, aquella jornada fue especialmente intensa. Tras actuar en Bilbao a las 22.00 horas, Bad Bunny continuó su recorrido por otras dos ciudades esa misma noche. Primero se desplazó a la localidad navarra de Barañáin para ofrecer otro concierto, tal y como recoge Noticias de Navarra, y, posteriormente, cerró la noche en Zaragoza. Cada una de aquellas actuaciones rondó los 40 minutos de duración, una logística difícil de imaginar en la actualidad para un artista que llena recintos multitudinarios en todo el mundo. Cartel promocional del concierto que Bad Bunny ofreció en la Sala Santana 27. (Archivo) Un icono de la noche bilbaína La elección de Santana 27 no fue casual. Situada en el barrio de Bolueta, junto al río Nervión, la sala lleva más de dos décadas consolidada como uno de los grandes referentes musicales de la zona industrial de Bilbao. En 2024 fue reconocida por el medio especializado Mariskal Rock como la mejor sala de conciertos del país, un reconocimiento que refleja su peso dentro del circuito nacional. Además de su actividad como recinto para actuaciones en directo, los fines de semana funciona como un gran espacio de ocio dividido en cuatro salas independientes —Gold Fever, Blue Fever, Pink Fever y Black Fever—, cada una especializada en distintos estilos musicales. Por su escenario han pasado artistas internacionales y nacionales de primer nivel, desde Megadeth, Patti Smith o The Hives hasta Vetusta Morla, Love of Lesbian o Los Planetas. También ha acogido a figuras de la música urbana como J Balvin, Daddy Yankee, Nicky Jam, Ferxxo o Ryan Castro. Entre todos ellos figura un nombre que entonces apenas comenzaba a despegar y que años después acabaría protagonizando giras mundiales, actuaciones históricas y conciertos para decenas de miles de personas: Bad Bunny. Hubo una época en la que ver a Bad Bunny en Bilbao no implicaba largas colas virtuales, estadios abarrotados ni entradas de cientos de euros. Mucho antes de convertirse en una de las mayores estrellas de la música mundial, el artista puertorriqueño pasó por una conocida sala de la capital vizcaína en una noche que hoy parece casi imposible de imaginar.