"La última vez que estuve con mi padre se despidió con un beso en la frente, como hacía siempre. Y ni siquiera me levanté, jamás pensé que sería la última vez que lo vería". Rosa Álvarez recuerda -todavía consternada- todo lo que hizo la tarde del 29 de octubre de 2024. La tarde de un martes en el que "no llovía, no caía ni una gota de agua". La tarde en la que nadie sabe dónde estaba Carlos Mazón. "El cielo estaba gris y hacía viento, pero nada hacía presagiar que íbamos a vivir lo que estábamos a punto de vivir ni que íbamos a sufrir todo lo que sufrimos después. La herida no solo nos atravesó ese día. Lo cambió todo en nuestras vidas", recuerda la vecina de Catarroja. El marrón empezó a teñir las calles de l'Horta Sud de València a las 19.15. La Generalitat tardó una hora en enviar el Es-Alert. Los rellotges marcaban las 20.11. España todavía no buscaba en Google la palabra DANA.PublicidadRosa Álvarez perdió ese martes a su padre, Manuel Álvarez. Las vidas de su marido y su xiqueta también corrieron peligro. "El agua alcanzaba los dos metros de altura cuando nos pidieron evitar los desplazamientos. La gente estaba ahogándose, despidiéndose. Y de repente sonaron las alarmas, unas alarmas que llegaron tarde y con un contenido erróneo", lamenta. La desgracia la puso en contacto con otras vecinas y vecinos en su misma situación, familias destrozadas por la "pésima gestión" de una emergencia que no va a quedar en el olvido. "Lo recuerdo como un punto de inflexión, ahora todo el rato pienso: ¿antes o después de la DANA?", insiste la presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales Dana 29-O.La lista es demasiado larga como para reproducirla entera sin que se te corte la voz. Manuel. José. Francisco. Eva. Andrés. Jorge. Mónica. Javier. Sara. Miguel. Y así hasta llegar a 229. "El Es-Alert en tiempo y forma hubiera salvado muchísimas vidas, hemos perdido amigos, vecinos y familiares porque quien tenia que estar protegiendo a la ciudadanía no estaba donde tenía que estar", denuncia Mariló Gradolí, presidenta de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d'Octubre. "Lo que tuvimos claro desde el principio es que la catástrofe tenía unos responsables. Y nuestra obligación era denunciarlo y confiar en la Justicia", señala Alejandro Carabal, vecino de Massanassa y presidente de la Asociación de Damnificados DANA Horta Sud. Rosa, Mariló y Alejandro apenas se conocían antes del 29 de octubre de 2024. Los tres llevan desde entonces luchando para que se sepa la verdad y se depuren responsabilidades, pidiendo la reparación de un daño que -saben- será difícil reparar. Los tres trabajan para mantener viva la memoria de sus seres queridos, para que la historia no se vuelva a repetir. Y los tres recibirán este miércoles 10 de junio un pequeño reconocimiento a su labor y recogerán el Premio Público al Activismo por los Derechos Humanos 2026.El calor del 'poble valencià', una pieza fundamentalEl ambiente hace meses que no es el de antes en l'Horta Sud de València. Los vecinos se han acostumbrado al ruido, también a la presencia de cámaras de televisión. Y, sobre todo, al miedo. "El Govern sigue siendo el mismo. Los cambios han sido minúsculos, no tenemos la certeza de que vayamos a estar a salvo ante una nueva DANA", reconoce Mariló Gradolí. Las huellas color terracota todavía saludan desde alguna pared. Los restos de caliza se mezclan con el brillo de los comercios que han conseguido reabrir. Las pintadas siguen expuestas. Mazón a presó. 20.11. El poble salva al poble. Y esto es fundamentalmente lo que ha permeabilizado la lucha de las distintas asociaciones en este año y medio de duelo y angustia. Lo que ha puesto en contacto a vecinos de distintos municipios, inclinaciones y signo político durante las semanas posteriores a la DANA. Publicidad"Los dos funerales marcaron en este sentido un antes y un después. El primero porque fue un lugar de encuentro para conocer a otras personas en mi situación. Los medios me pedían entrevistas y las concedía a cambio de los teléfonos de otros familiares de víctimas. La Generalitat se negaba a facilitarlos por protección de datos. El segundo [el funeral de Estado] porque sirvió para forzar la dimisión de Carlos Mazón", reivindica Rosa Álvarez. "Los objetivos iniciales pasaban por señalar a los responsables de la Conselleria de Emergencias, pero viendo las mentiras y la manipulación de los días posteriores entendimos que la responsabilidad tenía que llegar hasta el entonces president", recuerda Mariló Gradolí. "Lo que también tuvimos claro desde el principio es que íbamos a ser incómodos, porque teníamos antecedentes del maltrato que habían recibido las víctimas de anteriores tragedias por parte del PP", insiste la presidenta de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d'Octubre.Los tres portavoces rechazan la etiqueta de "partidistas". De hecho, reconocen tener en sus filas a familiares y damnificados que llegaron a votar a Carlos Mazón. "El agua no entiende de signos políticos, no sabía a quién estaba matando. Las asociaciones nos hemos constituido como asociaciones porque no queremos hacer política, sino que se haga justicia", desliza Alejandro Carabal. El camino no ha sido fácil. El duelo individual se suma a la necesidad de escuchar y atender el duelo colectivo. "La negligencia de la DANA nos arrebató a nuestros familiares. Las asociaciones no solo son un mecanismo de lucha, también de cuidados y sostenimiento de vivencias compartidas, somos como una gran familia", defiende Rosa Álvarez. "Si existimos es porque tenemos el apoyo de la sociedad valenciana. La dimisión del president lo consideramos un logro de ese asociacionismo, seguramente el mayor desde el 29 de octubre de 2024", recalca Mariló Gradolí."Mazón, dimisión", una victoria con sabor agridulceCarlos Mazón anunció en noviembre del año pasado su dimisión al frente del Govern de la Generalitat Valenciana. Lo hizo casi un año después de la DANA, sin convocar elecciones anticipadas y después de "humillar" y "maltratar" a las asociaciones de víctimas. Lo hizo además sin renunciar a su acta de diputado en Les Corts. "Lo consideramos una victoria porque le hicimos dimitir, por mucho que no pronunciase la palabra dimisión. El sabor de boca es sin embargo agridulce. Mazón ha mantenido los privilegios y las comodidades, ha mantenido el aforamiento para intentar escaquearse del proceso judicial", lamenta Mariló Gradolí. "El Govern es absolutamente continuista. Mazón designó a dedo a su sucesor [Pérez Llorca]. La humillación no podía ir a más porque era imposible, pero por lo demás es como si nada hubiera cambiado", señala Alejandro Carabal. Publicidad"Los mismos políticos con los mismos socios siguen al frente de la Generalitat Valenciana. El PP y Vox: unos son negacionistas del cambio climático y otros, más negacionistas todavía. La seguridad que nos transmiten sigue siendo nula. Las tareas de prevención quedan en manos de los ayuntamientos. El territorio es complicado y estando en manos de quien estamos, una tragedia como esta puede volver a repetirse", considera Rosa Álvarez. Salomé Pradas es la única política que fue realmente cesada tras la gestión de la DANA. Y está imputada por los "indicios abrumadores" de "negligencia". La exconsellera rompió su silencio en una entrevista reciente que las asociaciones de víctimas califican como una "masterclass" de arte dramático. "Pradas puede llorar todo lo que quiera y decir que se ha sentido abandonada, pero quienes realmente nos sentimos abandonados fuimos los valencianos y, sobre todo, las víctimas mortales", reivindica Mariló Gradolí.Carlos Mazón sigue mientras tanto sorteando la imputación. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de València confirmó en abril su decisión de no investigar al expresident en la causa de la DANA que dirige la jueza de Catarroja. Los magistrados consideraron que no había indicios de delito sólidos y cualificados en su actuación durante la tarde de la DANA. "El aforamiento es una garantía procesal que no puede estar por encima del derecho constitucional a la tutela efectiva de las víctimas. Y por eso vamos a seguir peleando: no nos conformamos, seguimos apuntando al expresident y a su rol en el envío tardío de las alertas", continúa la presidenta de la Associació de Víctimes de la DANA 29 d'Octubre. "No compartimos ni respetamos el auto del TSJ que pide no investigar a Mazón. Y tampoco estamos obligados a hacerlo", añade Rosa Álvarez. El popular tampoco quiere presentarse como testigo en la causa que se investiga en los juzgados de Catarroja.Los retos para los próximos mesesLa instructora mantiene en el punto de mira las decisiones tomadas en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) y ha concluido que el número de muertes fue más que evitable. Y por eso las asociaciones de víctimas tienen claro que "pese a los reveses", no pueden -ni quieren- perder la esperanza. "El que pueda hacer que haga, pero democráticamente. Y en esas estamos. Lo bueno por ahora es que todos los presuntos homicidios imprudentes están unificados en una sola causa, cosa que no ha ocurrido con los protocolos de la vergüenza de Isabel Díaz Ayuso", celebra Rosa Álvarez. "Lo más duro ha sido comprobar la desvergüenza del Consell. La sociedad valenciana merece verdad y justicia. Y vamos a seguir peleando hasta el final por todas las vías posibles", coincide Mariló Gradolí. "Por supuesto que no nos vamos a rendir. ¿Qué tipo de sociedad seríamos si renunciamos a nuestros derechos y a la dignidad de los que han fallecido el 29 de octubre de 2024?", termina Alejandro Carabal.
Las asociaciones de víctimas de la DANA: "El agua no entiende de signos políticos, no sabía a quién estaba matando"
Rosa Álvarez, Mariló Gradolí y Alejandro Carabal llevan un año y medio luchando para que se sepa la verdad y se depuren responsabilidades, pidiendo la reparación de un daño que -saben- será difícil...









