Las empresas debutan con ofertas ajustadas para lanzar colocaciones adicionales una vez cotizadas en el parqu�.La gigantesca oferta p�blica de venta (OPV) de acciones por parte de SpaceX va a agudizar una clara tendencia estructural en las salidas a Bolsa: el porcentaje del capital que se coloca entre los inversores en estas operaciones (free float) es cada vez m�s peque�o, con el objetivo de asegurar una demanda suficiente y para permitir que los due�os retengan un claro control de las compa��as una vez cotizadas.En el caso del grupo de Musk, que debutar� en el Nasdaq estadounidense el 12 de junio, la participaci�n que pasar� a manos de quienes acudan a la oferta es de poco m�s del 4%. El fundador y consejero delegado de la empresa tecnol�gica y espacial mantendr� un 82% de los derechos de voto.Aunque el de SpaceX es un caso extremo, es muy raro ver una OPV en la que sale a la venta m�s del 25% del capital. Seg�n un an�lisis de Goldman Sachs, el promedio de free float en 1.960 colocaciones analizadas en Estados Unidos desde 2003 es del 24%. En el caso de las grandes salidas a Bolsa, ese porcentaje baja al 7%.Cambio europeoAnte esta tendencia, Europa cambi� la normativa el a�o pasado al reducir del 25% al 10% el porcentaje m�nimo que una nueva cotizada debe vender entre los inversores burs�tiles. Anteriormente, los reguladores ya pod�an dispensar de ese requisito, si comprobaban que exist�a suficiente liquidez aunque se vendiera una participaci�n m�s baja.Acciona, por ejemplo, coloc� un 17,25% de su filial energ�tica en la Bolsa espa�ola en 2021. El fondo Blackstone cedi� un 18% de Cirsa en la OPV de esta compa��a de juego espa�ola, acometida el a�o pasado. Puig coloc� algo menos del 30% de sus acciones B al saltar al parqu� espa�ol en 2024, pero esos t�tulos solo suponen un 8% de los derechos de voto del grupo.El estrechamiento del free float en las colocaciones tiene como primer objetivo garantizar el �xito de las OPV, al facilitar que el libro de oferta de las acciones que salen al mercado quede cubierto con la demanda.De este modo, los bancos intermediarios tratan de paliar el efecto de la volatilidad de los procesos de salida a Bolsa, que suelen implicar de seis a ocho semanas de tr�mites y presentaciones a inversores, periodo en el que cualquier cambio de tendencia en el mercado puede espantar a los inversores.Te�ricamente, al ser m�s f�cil el casar la oferta y demanda de estas transacciones con un free float m�s peque�o, tambi�n es posible para el vendedor fijar un precio de colocaci�n elevado, con un descuento menos agresivo de lo que suelen exigir los compradores como condici�n para acudir a estas operaciones.La segunda ventaja de esa apertura limitada del capital es que los accionistas hist�ricos pueden mantener el control a la vez que incorporan socios externos. Esto es importante sobre todo para empresas familiares (como Puig) o para firmas tecnol�gicas cuyos fundadores quieren seguir al frente (como Elon Musk en SpaceX). En el caso de los fondos de capital riesgo, esta circunstancia es menos trascendental, ya que su objetivo final suele ser una salida completa del accionariado.Lo que s� es cierto, tanto en firmas familiares como tecnol�gicas o del capital riesgo, es que una de las consecuencias de ese limitado free float es que en los meses y a�os posteriores a la colocaci�n, se producen continuas salidas de papel al mercado.En algunos casos, por la necesidad de financiar el crecimiento con la captaci�n de capital, por lo que se emiten nuevas acciones. En otras ocasiones, porque los accionistas quieren desprenderse de m�s t�tulos, al no haber satisfecho sus objetivos en la OPV inicial.Compromiso de bloqueoEstas ventas adicionales est�n limitadas inicialmente porque los vendedores se comprometen durante un periodo de tiempo tras el debut burs�til (seis meses normalmente) a no realizar nuevas colocaciones (lockups en el argot anglosaj�n del mercado).Pero una vez salvado ese plazo, son habituales las ofertas de acciones. Seg�n Goldman, las compa��as que salen a Bolsa en Estados Unidos pasan de un free float medio inicial del 24% a un 49% a los seis meses, al 57% a los doce meses y al 69% a los 24 meses. De hecho, esa entidad de Wall Street estima que, en 2026, podr�an salir al mercadoacciones valoradas en medio bill�n de d�lares por parte de empresas cuyos lockups expiran tras debutar en la Bolsa en los �ltimos meses.En Espa�a, Blackstone vendi� t�tulos adicionales de Cirsa el pasado mes de marzo, aunque todav�a controla m�s del 70% de esta empresa.El entorno espa�ol ha mejorado para estas colocaciones expr�s, ante el inter�s reciente de los inversores internacionales por ganar exposici�n al mercado.Miedo al papelPero estas OPV interminables son en ocasiones una r�mora para las cotizaciones, ya que el mercado tiene que estar pendiente de la aparici�n en el mercado de nuevo papel cada cierto tiempo. Esto hace que firmas colocadas en Bolsa por el capital riesgo tarden tiempo en remontar. En Espa�a, ahora mismo hay fondos con participaciones en eDreams y HBX, por ejemplo, despu�s de que CVC y GIP hayan conseguido salir de Naturgy.Otra modalidad de salida a Bolsa que ha ganado popularidad y que no exige una OPV es la cotizaci�n directa o listing, en la que una empresa comienza a cotizar de un d�a para otro. As� lo hicieron Wise en Londres o Nomadar (filial del C�diz) en Nueva York.
De Cirsa a SpaceX: las salidas a Bolsa achican el 'free float' para garantizar su �xito
La gigantesca oferta p�blica de venta (OPV) de acciones por parte de SpaceX va a agudizar una clara tendencia estructural en las salidas a Bolsa: el porcentaje del capital que se...















