El Indio está en todos lados: en remeras, en pilusos, en banderas, en una matera, en forma de muñeco, en globos. A casi ocho horas desde que abrieron el Polideportivo Gatica para que empezara el velatorio del fallecido líder de Los Redonditos de Ricota, la fila para despedirse de Carlos Solari parece interminable y pasa el puente Pueyrredón. Ya al despuntar la tarde, alcanzó los seis kilómetros de extensión. Y ni siquiera la llegada del anochecer hace mella en el adiós multitudinario al ídolo del rock argentino. "1949-infinito", la leyenda junto al féretro se repitió en la calleNicolás SuárezLa procesión es constante en Villa Domínico. Desde un balcón en la esquina abajo del puente suena a todo volúmen “Un poco de amor francés”. La gente agita, aplaude, canta. Los autos tocan bocina. Las remeras con mitad la cara del Indio y mitad la de Diego Maradona se ofrecen a $25.000. Sin inconvenientes todos caminan. Algunos con flores, otros con cerveza o fernet. La voz del Indio suena también en parlantes que llevan los fanáticos para que los acompañe durante la caminata.La Avenida Mitre, copada por una marea humanaNicolás SuárezLa Avenida Mitre, en este rincón de Avellaneda, se convirtió en un gran santuario. Las frases de las canciones de Solari aparecen en banderas, carteles, cartones, pasacalles. Hay familias, grupos de amigos. A la altura del 4000 ya no se puede seguir avanzando y la fila está frenada. Antes de eso, la procesión avanza, sin problemas, por un carril.“Ahora se puso más espesa. A la mañana avanzaba un poco más, pero acá estamos con algunos que llegaron a las 9”, cuenta Florencia Tomkiewicz. Vino con un grupo de amigos, son cerca de ocho que se fueron encontrando a lo largo del día. “Nos conocimos en el club y hemos compartido varias ‘misas’. Cuando murió, nos empezamos a mensajear y sabíamos que íbamos a venir o que nos íbamos a encontrar como nos pasó otras veces. Son causalidades”, describe.Un altar improvisadoNicolás Suárez“El Indio es una forma de vivir. Es la historia de varias generaciones. Por eso atraviesa a todas las edades y las clases sociales, a todos los clubes de fútbol. Es una gran familia, es muy movilizante porque también es eso: un recordatorio de lo que necesitamos como pueblo, que es la comunidad organizada”, agrega.Cada tanto la ‘misa eterna’ se interrumpe con llantos desconsolados, con aplausos, con gritos de “soy redondo hasta que me muera” o “vamos los Redondos”.La música por momentos sale desde los balcones y rápidamente se arman pogos. La gente se abraza como si se conociera y lloran.Los asistentes se abrazan como si se conocieran y lloranFabián Marelli“Yo llegué al Indio de chico por la junta de la esquina. Los pibes más grandes escuchaban y ellos nos llevaron”, recuerda Roberto, otro seguidor que quiso decir presente. Hoy vino a despedir al ídolo popular con sus dos hijos, Ian, de 13, y Nicole, de 7. “Yo llegué a él por mí hermano, era su fan. Y también falleció”, expresa la mujer de Roberto, entre lágrimas. “Lo venimos a despedir como tiene que ser”, sigue él, que nació en este lugar del conurbano bonaerense. “Este es nuestro barrio. Nos conocimos acá en Avellaneda”, cierra.El ferétro permanece en el interior del Polideportivo GaticaFabián MarelliNadie sabe con certeza cuánta gente puede llegar hoy hasta Villa Domínico. Los fanáticos no dejan de acercarse, cuando ya pasaron las 18. La familia de Solari prometió que el sepelio va a continuar “hasta que haga falta”.Convocado con inicio a las 11, también los familiares decidieron abrir las puertas del Polideportivo Gatica una hora y media antes. Desde entonces, siempre de manera ordenada y sin que se registre ningún disturbio, todos pudieron ingredar hasta unos metros del escenario donde ubicaron el féretro con los restos del Indio, que fue encontrado muerto el viernes en el entorno de la pileta de su casa de Parque Leloir.El Indio está en banderas, remeras y también en la piel de los fanáticosNicolás SuárezLa autopsia determinó que el líder de Los Redonditos de Ricota y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado falleció como consecuencia de un ACV hemorrágico. Padecía desde hace años la enfermedad de Parkinson.Indio SolariRockAvellaneda