PersonajazosEl actor Luis Lorenzo, a su llegada al juzgado, esta semana.EFEAlberto ReyActualizado Domingo,
junio
21:44Si me acusan de ver demasiadas pel�culas, tendr� que declararme culpable y negociar la pena. Ver (demasiadas) pel�culas es parte de mi trabajo y, como secuela es l�gico que me haga tambi�n demasiadas (pel�culas). Soy incapaz de no ver a Jonathan Andik o Luis Lorenzo como personajes cinematogr�ficos. El primero podr�a estar en Succession; el segundo en una versi�n de andar por casa de El misterio Von Bulow. El juicio a Lorenzo y su mujer, Arancha Palomino, acaba de comenzar. Est�n acusados de, b�sicamente, matar lentamente a la t�a de ella para quedarse con su dinero. En lo de Andik el dinero tambi�n es muy importante. Sobre todo porque es much�simo m�s. No s� c�mo les ir� judicialmente a los dos (a los tres, si contamos tambi�n a Arancha), pero medi�ticamente es dif�cil que consigan zafarse de los tropos cinematogr�ficos en los que encajan. Jonathan en el del heredero infantilizado y Luis en el del yerno diab�lico. En el juzgado, se los tratar� como personas; en los medios como personajes. Es inevitable. El cine cuenta la vida; la vida imita al cine. Aunque no lo reconozcamos, con frecuencia leemos las noticias con ganas de que �stas encajen en narrativas estandarizadas: el viaje del h�roe, la venganza de la descastada, el hijo pr�digo, el patito feo... Luego la realidad nos recuerda que las cosas son mucho m�s complejas. Pero, como dec�a Gloria Mu�oz en La flor de mi secreto, "la realidad deber�a estar prohibida".














