El cometa interestelar 3I/ATLAS sigue sorprendiendo a la comunidad científica.

Nuevas observaciones realizadas por el telescopio espacial James Webb Space Telescope revelaron la presencia de metano en este visitante procedente de otro sistema estelar, una detección inédita en un objeto interestelar y que refuerza la idea de que se formó en un entorno químico muy diferente al del Sistema Solar.Los resultados, publicados en la revista científica The Astrophysical Journal Letters, muestran que el cometa posee cantidades de metano y dióxido de carbono significativamente más altas en relación con el agua que las observadas en los cometas que orbitan alrededor del Sol.El descubrimiento fue posible gracias a observaciones realizadas en diciembre de 2025, cuando 3I/ATLAS se alejaba del Sol tras haber alcanzado su punto más cercano, conocido como perihelio, a finales de octubre de ese mismo año.

El calentamiento solar provocó que distintos compuestos congelados en el interior del objeto comenzaran a sublimarse, es decir, pasaran directamente de sólido a gas.Los investigadores detectaron inicialmente vapor de agua escapando desde la superficie del cometa.

Sin embargo, conforme el objeto se alejaba del Sol, la producción de agua disminuyó de manera abrupta debido a las bajas temperaturas.