La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, juega con maestría sus gestos en medio de la durísima interna que mantiene con el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei. A diario suelen sumarse en ese enfrentamiento perlas, como viajes al interior, a veces declaraciones puntuales sobre temas que se sabe molestarán al dúo presidencial, incluso la semana anterior la vice recibió en el Senado a la jueza Verónica Michelli, un nombre que se sabía especialmente que el presidente quería vetar en su ascenso a camarista, por el infantil y no admitido argumento de que es familiar del periodista Hugo Alconada Mon, severo investigador de este gobierno y los anteriores. Y este domingo 7 de junio, Día del Periodista, Villarruel envió un largo mensaje de saludo, apoyo y también algunas críticas a quienes trabajan en la prensa, pero al margen de su mensaje, lo claro fue la diferencia que marcó con la habitual furia de Milei hacia ese sector, al que ha dedicado miles de insultos, incluso repitiendo su latiguillo NOLSALP, con el que grita "no odiamos lo suficiente a los periodistas". En rigor es él el que parece no odiar lo suficiente a diarios a múltiples sectores, que además de prensa pueden incluir a empresarios, opositores, ni hablar de kirchnerismo, etc. "En el Día del Periodista quiero saludar especialmente a quienes viven esta profesión como un servicio y no como una herramienta de operaciones, extorsión o propaganda", arrancó diciendo Villarruel, agregando que "la Argentina necesita un periodismo que investigue, que pregunte, que incomode cuando haga falta", y allí agregó un párrafo filoso: "(La Argentina) No necesita periodistas que militen relatos mientras esconden la realidad que viven millones de argentinos todos los días". Cualquier semejanza con la realidad no pareció mera coincidencia.