El mercado descuenta que, en lo que resta del año, el equipo económico no tendría sobresaltos para afrontar los compromisos que quedan pendientes. Pero la mirada de la City ya se posa de cara al año que viene que, entre vencimientos en moneda dura y las habituales dolarizaciones de carteras en períodos electorales, se necesitarán US$ 50.000 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sacó pecho en redes sobre el cumpliemento de las compras de dólares del Banco Central (BCRA) que se pactó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$ 10.000 millones. El oficialismo espera cubrir las obligaciones pendientes hasta julio del 2027 con nuevas adquisiciones de divisas, más las garantías negociadas con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para sacar un nuevo crédito, el remate de bienes del Estado y la emisión de los Bonares en dólares (AO27 y AO28).
Por el pago de los bonistas del próximo mes, la consultora EcoGo señaló que “el Tesoro ya cubre US$ 2.935 millones de los US$ 4.300 millones requeridos”. Con ese panorama despejado en el corto plazo, el mercado empieza a contarle las costillas al proceso de engrosamiento de las arcas de la máxima autoridad monetaria que, pese a las compras récord, pudo hacerse de sólo un puñado por tener que pagar compromisos, en parte del Tesoro.














