En febrero de 2025 Laura Belén Arrieta aterrizó en Aeroparque en un avión privado procedente de Miami. Durante semanas su nombre ocupó titulares, denuncias y especulaciones. La controversia giraba alrededor de una pregunta simple: ¿Por qué su equipaje no había atravesado los controles aduaneros habituales? Las cámaras del aeropuerto registraron una secuencia extraña. Se la ve a Arrieta hablando por celular, pasarle el teléfono a la entonces vicejefa de la Aduana, Silvana Abalsamo, y, tras un breve intercambio y un gesto de aprobación, recibir el aval para sortear los escáneres. ¿Quién estaba del otro lado del teléfono? No se sabe aún. Más de un año después, aquel episodio reaparece conectado a una investigación completamente distinta. Esta vez no hay valijas ni vuelos privados en el centro de la escena. Hay 2,5 millones de dólares en efectivo, drogas, artefactos electrónicos de vigilancia y un exfuncionario detenido: Facundo Leal. A primera vista, ambos episodios parecen no tener relación. Sin embargo, detrás de los dos nombres aparece una figura que se volvió cada vez más influyente en el ecosistema libertario: Leonardo Scatturice. Su nombre apareció en la escena por ser el dueño del avión que trajo a Arrieta. Pero no solo por eso. En el entramado político se lo ubica en un punto de contacto directo con Santiago Caputo.
La conexión entre la caída de Leal y las valijas de Arrieta
En febrero de 2025 Laura Belén Arrieta aterrizó en Aeroparque en un avión privado procedente de Miami. Durante semanas su nombre ocupó titulares, denuncias y especulaciones. La controversia giraba alrededor de una pregunta simple: ¿Por qué su equipaje no había atravesado los controles aduaneros habituales? Las cámaras del aeropuerto registraron una secuencia extraña. Se la ve a Arrieta hablando por celular, pasarle el teléfono a la entonces vicejefa de la Aduana, Silvana Abalsamo, y, tras un breve intercambio y un gesto de aprobación, recibir el aval para sortear los escáneres. ¿Quién estaba del otro lado del teléfono? No se sabe aún. Más de un año después, aquel episodio reaparece conectado a una investigación completamente distinta. Esta vez no hay valijas ni vuelos privados en el centro de la escena. Hay 2,5 millones de dólares en efectivo, drogas, artefactos electrónicos de vigilancia y un exfuncionario detenido: Facundo Leal. A primera vista, ambos episodios parecen no tener relación. Sin embargo, detrás de los dos nombres aparece una figura que se volvió cada vez más influyente en el ecosistema libertario: Leonardo Scatturice. Su nombre apareció en la escena por ser el dueño del avión que trajo a Arrieta. Pero no solo por eso. En el entramado político se lo ubica en un punto de contacto directo con Santiago Caputo.











