El nombre de Facundo Leal irrumpió con fuerza en la agenda política y judicial luego de que una serie de allanamientos realizados en la Ciudad de Buenos Aires y Mendoza derivaran en su detención y en el secuestro de más de 2,4 millones de dólares en efectivo, además de cocaína, ketamina, MDMA, documentación, dispositivos electrónicos y otros elementos que quedaron bajo análisis de la Justicia. El caso adquirió una dimensión nacional no sólo por el volumen del dinero encontrado, sino también por el perfil del acusado: un funcionario que logró mantenerse durante casi dos décadas en posiciones estratégicas del Estado, atravesando administraciones de distinto signo político y construyendo una extensa red de vínculos empresariales y políticos.
Abogado mendocino, con formación en Derecho Económico, Leal inició su carrera en organismos vinculados al transporte y la aviación civil antes de consolidarse dentro de la estructura de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT). Su desembarcó en el organismo acompañado por el exgobernador mendocino Rodolfo Gabrielli, una de las figuras históricas del peronismo cuyano. Desde allí comenzó un proceso de acumulación de poder técnico y político que le permitió sobrevivir a sucesivos cambios de gobierno y convertirse en una figura de influencia dentro de áreas estratégicas vinculadas a telecomunicaciones, conectividad y transporte.










