El 27 de marzo de 2026, el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, anunció que Disney grabaría en los estudios de la Ciudad de la Luz, en Alicante, la superproducción cinematográfica Enredados, la versión de carne y hueso del gran éxito de animación con el que la multinacional del entretenimiento ingresó más de 650 millones de euros en 2010.

Sin embargo, 23 días antes del anuncio del jefe del Consell, el 4 de marzo, Sol Films 2026 SLU —filial de Anima Stilking Films SL y productora encargada del filme— ya había trasladado su sede social de Málaga a Alicante. Semanas antes de ese movimiento administrativo clave, decenas de trabajadores de la compañía ya operaban en las instalaciones de la Generalitat preparando decorados a la espera de la llegada de los actores.

El anuncio de Pérez Llorca apenas había despertado expectación en el sector audiovisual y llegó cuando la productora ya llevaba cerca de un mes y medio trabajando en la Ciudad de la Luz. No fue hasta la presentación de los presupuestos de 2026, el pasado viernes 29 de mayo, cuando se hizo público el coste que supondrá para las arcas públicas la película dirigida por Michael Gracey: cinco millones de euros consignados en la sección de Gastos Diversos y articulados como Proyecto Estratégico de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia de la Generalitat Valenciana.