La vida al revés. El Real Madrid ya está de vacaciones y el Barça sigue vivo en la lucha por ganar la Liga Endesa. Quién lo iba a decir viendo la temporada regular de uno y otro, dominadores los blancos y erráticos los azulgrana. Pero los playoffs tienen una magia especial y sacaron lo mejor de su chistera para dibujar una gesta que se estampa directamente en los libros de historia del Tenerife, que a su vez supone una debacle sin precedentes para el Real Madrid (95-107). En Murcia, en cambio, el Barça alargó su vida en este curso tan extraño y triste, y se permite soñar con acabar con su sequía de casi tres años sin ganar nada tras una gran exhibición de poderío (76-100).La jornada comenzó en la calle Goya, donde todo estaba dispuesto para que el Real Madrid culminara su remontada y diera el último paso hacia semifinales. La victoria del LaLaguna Tenerife en el primer partido se reducía a una sorpresa y nadie contaba con los de Txus Vidorreta en el tercero y decisivo. Pero con un Marcelinho Huertas sideral, siempre al mando de las operaciones, sin que pasen los años, un Yebo todoterreno y un Patty Mills en modo ametralladora (29p), los insulares fueron capaces de llevar el mando casi todo el partido. Y ni siquiera se pusieron nerviosos cuando al final del tercer cuarto el Madrid se puso cinco arriba (73-68). Enseguida recuperaron la iniciativa y ya les duró hasta el final. Toda una proeza para los de Vidorreta, campanada histórica la suya.El Madrid, diseñado para la gloria por Scariolo, firma su primera temporada en blanco en 15 añosPara el Madrid de Scariolo, diseñado para ganarlo casi todo, el golpe es durísimo y pone el colofón a una temporada que podría haber sido histórica y ha acabado siendo un desastre, incapaz de ganar un solo título por primera vez en los últimos quince años.Antes de caer en cuartos de final de la Liga Endesa, el Real Madrid había perdido tres finales en lo que iba de curso. Lo hizo ante el Valencia en la Supercopa Endesa. Tampoco pudo superar al Baskonia en la final de la Copa del Rey. Y firmó el hat-trick en la final de la Euroliga, cediendo ante el Olympiacos. La Liga era su última oportunidad y nada hacía presagiar que tras su dominio de la competición con puño de hierro durante la fase regular no fueran a alcanzar al menos la final. Pero el Tenerife se encargaba de destrozar cualquier pronóstico y mandar al equipo más poderoso de España de vacaciones antes de tiempo.En cambio, en otro curso aciago, el Barça alargó su vida en la Liga ganando con brillantez en MurciaMás tarde, el otro grande del baloncesto español, este venido un poco a menos, buscaba evitar en Murcia un triste final de ciclo y lo consiguió a lo grande. Tras caer en el Palau, los de Pascual volvieron a hacer lo más difícil y se impusieron en Murcia por segunda vez en pocos días para sellar su acceso a semifinales, donde tienen cita con un Tenerife que llegará con la moral por las nubes.El equipo de Pascual, siempre indescifrable, ofreció su cara buena y seguirá soñando con romper su sequíaEn el Palacio de los Deportes, el Barça no tardó en coger la iniciativa y no paró de percutir hasta destrozar el marcador, situación que le permitió vivir un tramo final de partido de lo más placentero. Se lo ganó a pulso. Clyburn, con un inicio de partido supersónico, el inestimable trabajo de Shengelia y los puntos de Laprovittola en la segunda mitad alimentaron la esperanza de la sufrida afición azulgrana, que nunca sabe qué esperar de los suyos. De momento, reciben el regalo inesperado de unas semifinales de la Liga Endesa.Nací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.
Debacle del Real Madrid y exhibición del Barça en una jornada histórica para el Tenerife
El Tenerife dio una campanada histórica eliminando a los de Scariolo en cuartos de final











