Madrid (EFE).- León XIV ha iniciado su visita a España con una primera jornada en Madrid en la que ha hecho un llamamiento a abandonar la polarización, ha pedido a la comunidad católica que atienda a los más vulnerables, y ha arengado a los jóvenes a ser «la chispa» de una nueva humanidad que busque la verdad frente a las mentiras de las redes.

Ha sido un primer día cargado de mensajes políticos, que comenzaba en el Palacio Real con el pontífice invitando a España a «abandonar las narrativas divisivas y polarizantes» y apostando por la «reconciliación» en su discurso ante los reyes y las principales autoridades y líderes del país.

Y que ha continuado por la tarde, en el centro de atención a personas en situación de exclusión que gestiona Cáritas en el barrio de Lucero, con un lamento dirigido a los cristianos que se dejan «contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas» o posicionamientos que llevan a «injustas generalizaciones o conclusiones engañosas».

Sobre los casos de abusos en la Iglesia: una llaga abierta

Antes de todo eso, además, León XIV ha hablado con los periodistas en el avión de camino a España de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, «una llaga todavía abierta» ante la que siempre ha trabajado y seguirá haciéndolo, ha prometido.