La Policía de Armenia detuvo a más de 40 sospechosos de compra de votos, a pocas horas de las elecciones del domingoLas fuerzas de seguridad de Armenia han ejecutado la detención de más de 40 personas sospechosas de compra de votos vinculadas con el principal partido opositor, Armenia Fuerte, cercano al Kremlin, a solo horas de la apertura de los colegios electorales para las elecciones legislativas. La operación, anunciada por el Comité de Investigación de la República de Armenia, ha sacudido el cierre de una de las campañas más polarizadas de los últimos años en el país caucásico. Los arrestos se centran en la ciudad de Artashat, a las afueras de Ereván, donde los implicados habrían ofrecido sumas de entre 100.000 y 500.000 drams (aproximadamente entre 270 y 1.300 dólares) a más de un centenar de votantes a cambio de votos en favor de la formación opositora. La investigación oficial sostiene que un candidato a diputado de Armenia Fuerte, junto a un grupo de colaboradores, orquestó el pago de sobornos electorales para alterar el resultado de los comicios. Las autoridades continúan con las pesquisas para identificar tanto a otros presuntos cómplices como a quienes aceptaron las dádivas. Los detenidos han sido presentados ante la justicia armenia, mientras la Policía amplía el rastreo de la red involucrada en el esquema.PUBLICIDADEl contexto de estas detenciones se enmarca en una campaña electoral signada por la confrontación entre el oficialismo y la oposición, con el trasfondo de la orientación geopolítica futura de Armenia. El primer ministro Nikol Pashinian, líder del partido Contrato Cívico, concentró sus últimos mensajes en denunciar intentos de manipulación electoral y llamó públicamente a la policía a actuar contra quienes “falsifican elecciones pagando sobornos”. “No podemos permitir que políticos compren votos”, expresó Pashinian durante su mitin de cierre de campaña. El jefe de Gobierno representa la opción favorita de los sondeos, que le atribuyen cerca del 30 % de la intención de voto.El primer ministro Nikol Pashinian se perfila como el favorito para las elecciones de este domingo en Armenia (REUTERS/Stephanie Lecocq)Las acusaciones de compra de votos han intensificado la disputa entre el Gobierno y la oposición. Armenia Fuerte, bloque que lidera el empresario Samvel Karapetián, ha visto a parte de su estructura implicada en el escándalo. Karapetián, de origen armenio y nacionalidad rusa, permanece bajo arresto domiciliario por presunta incitación a un golpe de Estado al respaldar a la Iglesia Apostólica Armenia en un enfrentamiento institucional con el Ejecutivo. El partido opositor rechaza las acusaciones y denuncia una supuesta persecución para excluirlo de la contienda, una protesta que fue desestimada por la Comisión Electoral Central.PUBLICIDADLas autoridades han asegurado que los pagos a los votantes respondían a una estrategia coordinada para influir en los resultados del domingo, cuando unos 2,5 millones de armenios están llamados a las urnas. Según datos difundidos por Armenpress, la compra de votos se centró en sectores específicos de Artashat, donde decenas de personas recibieron entre 235 y 1.177 euros por sufragar a favor de la formación opositora.El peso de las denuncias ha trascendido el ámbito estrictamente interno. El primer ministro Pashinián no solo ha responsabilizado a la oposición local, sino que ha señalado a “potencias extranjeras” como instigadoras de la desestabilización, en clara referencia a Rusia. Medios independientes señalaron que Moscú habría financiado una campaña mediática para desprestigiar al primer ministro y habría facilitado el traslado de miles de armenios residentes en territorio ruso para que participaran en la votación a favor de la oposición.PUBLICIDADPersonas asisten a un mitin de campaña electoral del partido Armenia Fuerte, en Ereván (Hayk Baghdasaryan/Photolure via REUTERS)El Ministerio de Exteriores ruso ha cuestionado abiertamente la legitimidad de los comicios armenios, alegando persecución política contra sus aliados. “Si ese escenario antidemocrático se lleva a cabo, eso pondría en duda todo el proceso electoral”, declaró María Zajarova, portavoz de Exteriores rusa. El expresidente ruso Dmitri Medvédev añadió que tales elecciones “no serán consideradas legítimas”.La postura de Rusia contrasta con el respaldo que la Unión Europea (UE) y Estados Unidos han mostrado al Gobierno de Pashinian. Bruselas celebró en mayo una cumbre bilateral en Ereván y, tras conocerse las sanciones rusas contra productos agrícolas armenios, otorgó una ayuda de 50 millones de euros para paliar las pérdidas del sector. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó las sanciones como “coerción económica” y defendió la soberanía armenia. Washington, por su parte, reiteró su apoyo al proceso de paz impulsado por Pashinian y respaldó abiertamente su reelección.PUBLICIDADArmenia celebrará elecciones legislativas, bajo la atenta mirada de la Rusia de Putin (Kremlin/dpa)