Actualizado S�bado,
junio
16:21Estaba todo medido al mil�metro, pero los tiempos humanos son distintos a los divinos. Tal vez por eso la llegada de Le�n XIV al Palacio Real se retras� 17 minutos. El Santo Padre inici� junto a la Familia Real y los poderes del Estado su viaje oficial a Espa�a. Desde primera hora de la ma�ana, decenas de personas esperaban en los alrededores del Palacio. Llegados desde varios puntos, se agolpaban en calles aleda�as pese a las fuertes medidas de seguridad. El motivo era la oportunidad de ver al Papa Le�n XIV de cerca despu�s de su aterrizaje en el pabell�n de autoridades del aeropuerto Adolfo Su�rez Madrid Barajas. Su Santidad hab�a llegado desde Fiumicino en un avi�n de Ita a las media hora despu�s de las diez de la ma�ana. Los Reyes Don Felipe y Do�a Letizia le esperaron a pie de avi�n acompa�ados por el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, y los ministros de Asuntos Exteriores, Jos� Manuel Albares; y de la Presidencia, F�lix Bola�os, con cuyo gabinete se ha trabajado la visita. Los Reyes cumplieron con el protocolo y le besaron el anillo del pescador, gesto que tambi�n hicieron sus hijas. A las 11:47 de la ma�ana, Le�n XIV hizo su entrada en la Plaza de la Armer�a del Palacio Real. Una formaci�n de guardia de honor compuesta por la Escuadra de Gastadores, la Unidad de M�sica, el Grupo de Honores, el Escuadr�n de Escolta Real, la Bater�a Real y la Secci�n de Motos del Grupo de Escoltas estaban perfectamente formados en la plaza, donde ya templaba el sol aunque el term�metro acababa de rebasar los 20 grados.A su llegada, fue recibido a pie de coche por Don Felipe y Do�a Letizia y juntos se dirigieron a la tribuna de honor, donde esperaban la Princesa Leonor y la Infanta Sof�a. Es el segundo Papa al que conocen las hijas de los Reyes, que ya conocieron a Benedicto XVI en su infancia. Ahora, como j�venes adultas, han seguido el protocolo marcado por Vaticano de vestir de negro las mujeres y traje oscuro los hombres. El destino ha querido que la presidenta de Cantabria eligiera el mismo vestido negro que la Infanta Sof�a. Todos vest�an ese color -salvo alguna ministra de azul marino-. Todos menos la Reina, que ha hecho uso del privilegio de blanco una vez m�s, una distinci�n reservada solo para reinas cat�licas. Posteriormente, una vez situados en la tribuna de honor, la Bater�a Real realiz� la tradicional salva de 21 ca�onazos, m�xima distinci�n militar reservada a jefes de Estado, mientras se interpretaban los himnos nacionales de la Ciudad del Vaticano y del Reino de Espa�a. La fuerza combinada fue revisada por el Papa y el Rey, tras la cual tuvo lugar el saludo a las delegaciones oficiales. A continuaci�n, ambos se dirigieron al Zagu�n de Embajadores, acompa�ados de la Reina, la Princesa y la Infanta. Desde all�, atravesaron un pasillo de honor compuesto por lanceros del Escuadr�n de Escolta Real y ascendieron por la Escalera de Embajadores escoltada por la Secci�n de Alabarderos.Tras la ceremonia de bienvenida, la Familia Real procedi� a la entrega de regalos. Entregaron al Papa una reproducci�n facs�mil de todos los documentos y heter�grafos de lsabel la Cat�lica; El libro Mapas de Am�rica en los libros espa�oles de los Siglos XVI a XVIII; una colecci�n de monedas del "a�o Gaud�" y un lote de productos asturianos. Por su parte, Su Santidad entreg� a los Reyes un mosaico del Cristo del Sol y una medalla conmemorativa del viaje apost�lico a Espa�aAl t�rmino del encuentro privado en el sal�n Gasparini, la Familia Real y el Papa se dirigieron al Sal�n del Trono para saludar a las autoridades.Hab�a 250 invitados al acto, pero el saludo se comprometi� lo m�s posible mientras el resto de asistentes -cuerpo diplom�tico acreditado en Espa�a- esperaba en el sal�n de Columnas.En la cita falt� el ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, imputado por la causa Plus Ultra; y el lehendakariImanol Pradales. Adem�s de los portavoces de varios grupos parlamentarios. S�lo acudieron PP, PSOE, Vox y UPN. A la finalizaci�n del acto, y antes de despedir al Papa, los Reyes y la Princesa de Asturias y la Infanta do�a Sof�a le ense�aron la capilla Real, donde asistieron a la interpretaci�n de Ave Mar�a, de Franz Biel, y Tu es Petrus, de Giovanni da Palestrina de la Escolan�a del Escorial, que son Agustinos como el Papa. Adem�s, Patrimonio Nacional colg� a lo largo de la Galer�a tapices del siglo XVI de los hechos de los Ap�stoles adquiridos por Felipe II. El Papa Le�n XIV abandon� Palacio en uno de los papa m�viles h�bridos que utilizar� a lo largo del viaje.












