La cooperación internacional extremeña, considerada durante décadas una de las señas de identidad de la comunidad autónoma y un referente nacional en solidaridad, atraviesa su momento más delicado. La Junta de Extremadura ha anunciado la decisión de recortar casi nueve millones de euros de los fondos destinados a cooperación al desarrollo para 2026, pasando de 11 a 2,7 millones de euros, además de no sustituir a la directora general de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aexcid), Isabel Belloso, tras anunciar su renuncia por la falta de apoyos a este tipo de políticas. La medida que forma parte, según el gobierno regional, de un proceso de “reorganización y racionalización administrativa” está impulsado por la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia, dirigida por Vox. Su responsable, el vicepresidente extremeño, Óscar Fernández, ha justificado esta decisión con el argumento de que el puesto supone un coste superior a 85.000 euros anuales y que su eliminación permitirá ahorrar recursos públicos. “No vamos a poner a nadie para que esté cobrando un sueldo sin hacer nada prácticamente”, ha trasladado. El futuro se prevé complicado en la cooperación extremeña a tenor de las palabras del vicepresidente de la ultraderecha, que defendía públicamente que la cooperación internacional es una política “prescindible”. El responsable político ha asegurado que “Extremadura es una de las regiones con mayores dificultades socioeconómicas del país y los recursos públicos deben destinarse prioritariamente a atender las necesidades de los extremeños”.Fuentes de la Coordinadora Extremeña de ONG aseguran que esto es un “desmantelamiento y una provocación en toda regla”. Su presidenta, Lidia Rodríguez, considera que esta decisión adoptada por la Junta supone la ruptura de un modelo construido durante más de tres décadas mediante acuerdos entre administraciones, organizaciones sociales y agentes de desarrollo. Rodríguez considera que es especialmente grave el mensaje político que acompaña a los recortes. “Se está trasladando la idea de que el dinero de la cooperación se va fuera, cuando buena parte de esos fondos generan empleo y actividad aquí”, sostiene.Las organizaciones calculan que el impacto puede extenderse mucho más allá de los proyectos internacionales, ya que la cooperación extremeña financiaba actividades educativas, campañas de sensibilización, investigaciones universitarias, programas de acción humanitaria y proyectos sociales desarrollados en municipios rurales de la comunidad. Actualmente, numerosas ONG mantienen estructuras profesionales sostenidas parcialmente por las convocatorias de la Aexcid, algunas de las cuales ya anticipan consecuencias laborales inmediatas.Es el caso de la asociación extremeña Soguiba, especializada en cooperación con Guinea-Bisáu. Su coordinadora, Pilar Milanés, asegura que el sector está en estado de “shock” ante una situación sin precedentes. Cuenta a EL PAÍS que la entidad mantiene actualmente cinco trabajadores a tiempo completo y dos a media jornada en España, además de unas 30 personas contratadas sobre el terreno en África. “El primer impacto será sobre el empleo, tanto aquí como allí”, advierte. Milanés teme que la desaparición de una fuente histórica de financiación obligue a reducir plantillas y ponga en riesgo proyectos desarrollados durante más de dos décadas. “Estamos hablando de romper procesos de trabajo de 25 años vinculados a educación, agua potable, saneamiento o generación de empleo”, explica.Las organizaciones rechazan también uno de los argumentos centrales utilizados por el Ejecutivo autonómico, donde sus responsables políticos han trasladado la idea de que los fondos retirados a la cooperación servirán para reforzar políticas sociales destinadas a los extremeños. “Lo que han hecho es mover dinero de una política social a otra política social”, sostiene Rodríguez. “No han incrementado los recursos globales para combatir la pobreza o la exclusión en Extremadura”. A la polémica también se han sumado las quejas de la Iglesia. Las Delegaciones de Personas Migrantes y Refugiadas de las tres diócesis extremeñas han reclamado a la Junta de Extremadura que reconsidere el recorte presupuestario en cooperación internacional y han advertido del riesgo de debilitar una política que, a su juicio, ayuda a reducir desigualdades y a evitar que muchas personas se vean obligadas a migrar por falta de oportunidades. “Con la cooperación internacional ganamos todos y no pierde nadie, anulándola perdemos todos”, han señalado en un comunicado. Las delegaciones han llamado a reflexionar sobre el papel de la cooperación internacional como “instrumento para promover el desarrollo humano, la justicia social y la dignidad de las personas en los países más vulnerables”.Las críticas también llegan desde la oposición. La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, considera que la cooperación ha sido “la mejor tarjeta de presentación” de la región y acusa al Gobierno autonómico de incumplir el espíritu de la ley de cooperación aprobada en 2023, que fijaba una senda de crecimiento presupuestario hacia el objetivo internacional del 0,7%. “Es dramático que se hayan cargado de un plumazo una institución que era un referente”, afirma.El PSOE de Extremadura denuncia que la presidenta extremeña, María Guardiola, ha permitido el desmantelamiento de una política pública que generaba alrededor de 200 empleos anuales y que situaba a la comunidad entre las más comprometidas con la cooperación internacional. “Lamentamos que la presidenta se invente una idea como el Extremestiza, cuyo primer fichaje es el cuestionado Nacho Cano y el modelo de Ayuso”, trasladan.Por su parte, el Partido Popular de Extremadura asegura que esta decisión responde al acuerdo de gobierno con Vox que respetan y cumplen. “Queremos ser claros: el PP no habría adoptado este ajuste con una mayoría suficiente. La cooperación internacional no desapareció de nuestra agenda, sino que experimentó una reorientación en términos de alcance y eficiencia”, trasladan desde esta formación. Los populares garantizan que van a seguir trabajando, por ejemplo, en proyectos como Vacaciones en Paz, que acoge cada verano a menores saharauis en familias extremeñas. Durante años, la región logró ocupar posiciones destacadas en los rankings nacionales de ayuda al desarrollo. Pese a tratarse de una de las comunidades con menor renta per cápita del país, la cooperación se convirtió en un elemento singular de su identidad institucional. La Coordinadora de ONG prepara ya movilizaciones para las próximas semanas coincidiendo con el debate parlamentario de los presupuestos. El objetivo será intentar revertir unos recortes que consideran históricos y evitar la desaparición efectiva de la Aexcid