El consumo de medicamentos falsificados se ha incrementado en América Latina y El Salvador, según expertos en farmacovigilancia. (Imagen Ilustrativa Infobae)La venta y consumo de medicamentos falsificados representa un problema en expansión en América Latina y El Salvador. Roberto Carlos Serrano, consultor experto en farmacovigilancia, explicó que estos productos, comercializados fuera de farmacias autorizadas, no pasan controles de calidad ni pruebas de estabilidad, por lo que el usuario queda expuesto a no saber qué sustancia ingiere realmente.El consultor advirtió que los medicamentos más frecuentemente falsificados suelen ser los de venta libre, como antigripales, multivitamínicos y analgésicos. “No hay ninguna garantía de con qué principios activos se ha manufacturado ese medicamento… puede ser que no contenga la sustancia esperada o que contenga excipientes peligrosos”, advirtió.PUBLICIDADLuis Bermúdez, geriatra y gerontólogo, amplió la advertencia al señalar que, en estos productos apócrifos, investigaciones han detectado metales pesados, contaminantes y bacterias. “El principal riesgo va a ser siempre que el medicamento no funcione, porque muchas veces estos medicamentos falsos no contienen el principio activo, o lo tienen en una pequeña cantidad”, subrayó.La falta de controles en fármacos vendidos fuera de farmacias autorizadas expone al usuario a sustancias desconocidas y riesgos para la salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)En casos de infecciones, por ejemplo, la falta de eficacia puede permitir que la enfermedad progrese y derive en cuadros graves. Además, la toxicidad de los contaminantes puede dañar órganos como el hígado, los riñones o el sistema nervioso.Para minimizar los riesgos, los especialistas señalaron que los consumidores deben extremar la observación de los envases: diferencias en el empaque respecto al original, ausencia de logotipos de laboratorios autorizados, errores ortográficos, colores alterados y mala calidad en las imágenes pueden ser señales de alerta.PUBLICIDADSerrano puntualizó que cada laboratorio cuenta con marcas y diseños específicos que permiten a las autoridades distinguir un producto auténtico de uno apócrifo. Sin embargo, para el consumidor común puede resultar difícil notar las diferencias, por lo que la principal recomendación es adquirir medicamentos únicamente en farmacias autorizadas o clínicas reconocidas.¿Sabes cómo detectar un medicamento falso?. (Vídeo: SRS)Bermúdez añadió la importancia de revisar la fecha de caducidad y comparar el empaque, el blíster o el frasco con medicamentos previamente consumidos. Rechazó la compra de medicamentos en mercados, ventas ambulantes o a través de redes sociales, donde la calidad y la procedencia no pueden verificarse.PUBLICIDADPara quienes siguen tratamientos crónicos, recomendó prestar especial atención a las características visuales del producto como parte del autocuidado y la seguridad del paciente.El consumo de medicamentos después de la fecha de vencimiento representa un peligro real para la salud. Según Bermúdez, la fecha de vencimiento indica el periodo durante el cual el fabricante puede asegurar la seguridad, eficacia y estabilidad del producto. Superado ese plazo, ya no es posible garantizar que el principio activo conserve la concentración adecuada ni que el medicamento sea seguro para el consumo humano.“Después de la fecha de vencimiento, los fabricantes no pueden garantizar que el medicamento, o el principio activo, esté en la concentración adecuada, que sea seguro o, en su caso, inclusive puede ser hasta tóxico para el consumo humano”, explicó Bermúdez.PUBLICIDADEl consumo de medicamentos vencidos puede causar pérdida de eficacia o reacciones tóxicas, incluso si el envase parece en buen estado. (Imagen Ilustrativa Infobae)Serrano coincidió en que persiste el mito de que se puede consumir un medicamento vencido algunos meses sin consecuencias. Aclaró que, incluso si el medicamento parece estar en buen estado, el riesgo sigue siendo alto: “En el mejor de los casos, probablemente no va a haber el efecto terapéutico esperado. En el peor de los casos, puede causar reacciones adversas que van desde leves hasta muy graves”.Ambos especialistas desaconsejaron tajantemente el uso de medicamentos caducados, aunque el envase parezca intacto. La degradación de la molécula puede provocar desde pérdida de eficacia hasta la aparición de efectos tóxicos.PUBLICIDADLas personas más expuestas a sufrir consecuencias graves por consumir medicamentos vencidos o de dudosa procedencia son los niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. Serrano detalló que estos grupos, junto a quienes padecen enfermedades crónicas, presentan un riesgo incrementado de experimentar reacciones adversas.Niños, adultos mayores, embarazadas y enfermos crónicos son los más vulnerables a consecuencias graves por fármacos vencidos o falsos. (Imagen Ilustrativa Infobae)“Cualquier medicamento aumenta la probabilidad de que pueda manifestarse una reacción adversa mucho más grave” en poblaciones especiales, enfatizó Serrano. Además, la presencia de comorbilidades, como cáncer o enfermedades inmunológicas, potencia la vulnerabilidad ante productos con calidad deficiente.El geriatra Bermúdez insistió en que las familias que tienen a su cargo personas de la tercera edad o niños deben prestar atención rigurosa a las fechas de vencimiento y a la procedencia de los medicamentos, ya que una falla terapéutica puede desencadenar complicaciones graves, hospitalización o secuelas permanentes.PUBLICIDAD