Bernadette Chirac ha muerto. La ex primera dama de Francia se apagó anoche a los 93 años, tras acompañar durante toda una vida a Jacques Chirac, su marido y expresidente conservador .Lo anunció Claude, su hija, la única que sobrevive a la familia. “Bernadette falleció en paz esta noche, rodeada de su familia. Acababa de cumplir 93 años", declaró.Aristócrata, exalumna de Ciencias Políticas junto a quien se iba a transformar en su esposo, política y hábil negociadora, Bernadette fue una pareja inseparable para Chirac. Un picaflor que la hizo sufrir pero que la amaba profundamente.Cuando murió la princesa Diana, en esa madrugada de agosto hace 30 años en el Pont del Alma, el entonces presidente francés no estaba en el Palacio del Eliseo. Nadie lo encontraba hasta que llamaron al chofer y a Bernadette. Chirac estaba con su vieja amante, la tunecina italiana Claudia Cardinale.El presidente Emmanuel Macron ha abierto un libro de condolencias y se celebrará un homenaje a las 3 de la tarde frente al palacio del Eliseo.Bernardette Chirac, la política de Corrèze, una mujer directa y fríaPolítica, consejera en la región de Corrèze, donde vivía en su castillo ahora un poco abandonado o en el departamento que el ex primer ministro libanés Rafic Hariri les había prestado frente al rio Sena, Bernardette ofreció su experiencia, vetó ministros, detestó a otros, mantuvo a raya a los que podían perjudicar a su marido, con un carácter que podía ser glacial y distinguido.Con la audacia de la timidez y el humor sutilmente mordaz y peculiar de ciertos aristócratas de la alta sociedad, tenía fama de ser difícil, incluso un poco arisca a veces. Ella lo sabía. Poco después de la elección de Jacques Chirac en 1995, reconoció con inusual franqueza que, al comienzo de la vida pública de su esposo, la gente decía: "La señora Chirac es fría; no es muy sociable, no es muy cálida. Él es tan encantador”.Cuando el expresidente Chirac decaía con su Alzheimer y su pérdida de memoria, su amigo y millonario Francois Pinault lo llevaba de vacaciones a su mansión de Saint Tropez. Al mediodía estaban juntos en la terraza de sillas coloradas del café Senequier, frente a los yates. Chirac se entretenía firmando autógrafos, abrazando chicos, besando manos de señoras, mirando las espectaculares mujeres que pasaban. Chirac siempre tenía un piropo. La gente lo adoraba.Bernardette se enfurecía y presionaba a Pinault para “sacarlo de esa primera fila”. Chirac no hacía caso y seguía cada mañana con su ritual de vacaciones, antes de perderse en un viejo Mehari, con Pinault al volante. Lo aplaudían.Las reacciones de derecha a izquierda ante la muerte de la ex primera dama de FranciaEl presidente Emmanuel Macron rindió homenaje a la memoria de una "gran dama con un corazón de oro".La ex primera dama dejó su huella "en la vida de Corrèze, donde fue funcionaria electa, y en la vida de millones de pacientes anónimos, gracias a su profundo e inquebrantable compromiso, especialmente como directora de la Fundación Hospitales de París - Hospitales de Francia”, añadió el presidente.Mon épouse et moi avons appris avec beaucoup de tristesse la disparition de Bernadette Chirac. Première dame, elle a marqué notre Histoire aux côtés du président Jacques Chirac, la vie de la Corrèze où elle était élue, le destin de millions de malades anonymes aussi,… pic.twitter.com/cMC0BXZyLq— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) June 6, 2026
Murió a los 93 años Bernadette Chirac, ex primera dama de Francia
Durante toda su vida acompañó a su marido Jacques Chirac, el expresidente conservador del país galo.Este sábado habrá un homenaje frente al Palacio del Eliseo y será encabezado por el actual mandatario Emmanuel Macron.










