El español y el argentino retienen el título de dobles al imponerse en la final a Heliovaara y Patten: 6-4 y 6-2, en 1h 16m. Es el tercer grande que alzan juntosZeballos y Granollers celebran el triunfo de este sábado en el Philippe Chatrier.Benoit Tessier (REUTERS)Bajo la cubierta de la Chatrier, como si no hubiera pasado el tiempo ni nada hubiera cambiado, ellos, Marcel y Horacio, Horacio y Marcel, triunfan, brincan, se abrazan y lo festejan otra vez. Déjà vu este sábado en Roland Garros, donde Granollers y Zeballos, tributo los dos a la sencillez, a la normalidad y a eso de no tener ínfula alguna, repiten y se coronan por segunda vez, imponentes e imbatibles. Muy felices. Se imponen por 6-4 y 6-2 (en 1h 16m) a la segunda pareja del mundo, el finlandés Harri Heliovaara y el británico Henry Patten, y se funden con los suyos, rociados por el agua: “¡Dale, daléele!”. Dice el argentino: “Nunca hubiera imaginado que 40 años seguiría aquí…”. Pero sobra la cuerda al parecer. Es el tercer grande que conquistan de la mano.Y sus voces rebotan por la central, donde hace un año hubo más miga —las 2h 22m y los tres sets invertidos contra los británicos Salisbury y Skupski— y esta vez lo atrapan en un día de viento y frescor, otoñal, pero bastante más plácido dentro del rectángulo. La respuesta rival es insuficiente en el primer acto y el desarrollo del segundo (doble rotura de partida y brecha de 5-1) no es más que la constatación de que hoy por hoy, sobre la arena de París, ellos mandan; de que le han cogido el gustillo a esto de ganar, vaya. Son 16 trofeos en total y tres majors en el plazo de un año. Costó abrir la lata, cuatro grandes finales, pero es un feliz suma y sigue para los dos, quienes emprendieron la aventura en 2019 y descubrieron un filón.Archivado EnMarcel GranollersHoracio ZeballosTenisTenistasCompeticionesDeportesRoland GarrosParísFranciaGrand SlamATP Tour