Roberto Sánchez (Huaral, Lima, 1969) no figuraba en las quinielas. Igual que Pedro Castillo hace cuatro años, su candidatura desbarató los pronósticos y se coló en la segunda vuelta que el Perú dirime este domingo 7 de junio: lo hizo en un recuento lentísimo, de más de un mes, en el que fue remontando a golpe del voto del Perú profundo —la sierra andina, donde arrasa— hasta arrebatar el segundo puesto por apenas 15.000 votos.PublicidadSu candidatura reivindica a Pedro Castillo, el maestro rural convertido en presidente y hoy preso y condenado a once años por un "autogolpe fallido" en diciembre de 2022. Desde su caída se han sucedido hasta tres gobiernos —Boluarte, Jerí y Balcázar—, todos cercados por los escándalos y el pulso permanente con el Congreso. Un caos institucional que ha contribuido a reforzar la idea de que la política peruana está rota.Sánchez, psicólogo de vocación y de verbo lento y reposado, luce el mismo sombrero chotano con el que Castillo triunfó de manera sorpresiva en la campaña de 2021. Un símbolo "del Perú humilde y trabajador", dice el candidato, que promete devolverle la libertad tan pronto como llegue al poder. Autodefinido como de "izquierda provinciana", Sánchez ha moderado a conciencia su discurso para una segunda vuelta en la que las encuestas situaban por delante a Keiko Fujimori, eterna aspirante —es su cuarto intento presidencial— e hija del exdictador Alberto Fujimori. El silencio demoscópico que impone la ley electoral peruana dejó hace una semana una foto con la lideresa ultraderechista de Fuerza Popular unos puntos arriba; desde entonces, la cosecha de apoyos moderados ha insuflado optimismo a un Sánchez que asegura haber dado la vuelta a la brecha. Atiende en exclusiva a Público a poco más de 24 horas de saber si será el próximo presidente del Perú.Nadie lo ubicaba en las encuestas inicialmente como un candidato que pudiese llegar a la segunda vuelta —al menos las grandes marcas demoscópicas no lo recogían así—, pero finalmente pasó. En esta segunda vuelta las primeras encuestas le situaban detrás de Keiko Fujimori, pero todo el mundo dice que el final de campaña está siendo muy largo para Keiko Fujimori y a usted se le está quedando corto, que con unos días más siente que la victoria podría ser más contundente. ¿No es así?Sí, lo que sentimos desde Juntos por el Perú es la forma extraordinaria en que los pueblos más pobres del Perú, las comunidades rurales, las comunidades quechuas, aymaras, amazónicas, los centros poblados, los estratos económicos C, D y E, que son los más excluidos del Perú, nos hayan puesto ante esta inmensa oportunidad, porque piden justicia, porque piden democracia, porque piden oportunidades para desarrollarse. Hemos llegado hasta acá con ese esfuerzo social comunitario, desde una izquierda provinciana, una izquierda del movimiento popular y social, y hoy precisamente estamos a horas, de manera muy esperanzada, de obtener la recuperación del gobierno popular.¿Siente que las elecciones son unas elecciones limpias en las que se puede confiar en el resultado electoral? ¿O teme, cómo se ha denunciado desde distintos sectores, que haya un riesgo de potencial fraude o de injerencia de algunos actores? Hay antecedente, en el año 2021, de un relato "fraudista" que la derecha liberal aún persiste en sostener desconociendo al gobierno constitucional del presidente Pedro Castillo. Y precisamente de ahí la reivindicación al presidente Pedro Castillo, que actualmente se encuentra en prisión, "vacado" ilegalmente [en referencia a la vacancia por "incapacidad mental" que se impulsó tras su detención en diciembre de 2022 en lo que la justicia peruana calificó de "autogolpe"], en un proceso judicial muy controversial. Sin embargo, hay una voluntad de defender el voto ciudadano, el voto de los peruanos más excluidos. Se ha intentado negar, se ha intentado desconocer esta voluntad popular, pero nosotros estamos preparados para la defensa del voto democrático en cada mesa de votación, y nos parece muy importante el acompañamiento de la comunidad internacional, de la Unión Europea, de la propia OEA… vigilando, insistiendo, para que los estándares de la organización del proceso electoral sean fehacientemente reconocidos; y esa es nuestra tarea.Hay varias aristas y preocupaciones; sin embargo, nos afianzaremos en la fiscalización de ese voto y llamamos, precisamente, a todo el Perú, a los peruanos en el exterior, así como a la comunidad internacional, a ayudarnos a hacer una transferencia democrática que se afiance sobre el reconocimiento de la voluntad de los 34 millones de peruanos.PublicidadUsted ha cosechado el apoyo, en los últimos días, de figuras moderadas dentro de la escena política peruana. Al principio de la entrevista, hablaba de llegar al gobierno con un gobierno de "izquierda provinciana", pero ha habido una moderación en esta segunda vuelta electoral desmarcándose públicamente de la etiqueta de "comunista". ¿Podríamos decir que ha habido una moderación en el discurso en la segunda vuelta, o cómo calificaría usted las alianzas y el reposicionamiento de su candidatura?Ninguna fuerza política ha logrado mayoría en la Cámara de Senadores ni en la de Diputados. Nosotros hemos logrado una presencia muy importante: 14 senadores de un total de 60 y 32 diputados de un total de 130. Estamos en esta segunda vuelta, pero está clarísimo el mensaje del pueblo: solos no podemos. Entonces, este programa ha tenido que ampliarse a la participación en una coalición democrática con otras fuerzas políticas. El partido político Ahora Nación, del economista Alfonso López-Chau, que tiene 10 diputados y 5 senadores; y el partido político Obras, que tiene 14 diputados y 8 senadores. Esta coalición nos permite decir que había necesidad de repriorizar los problemas del país. Ese proceso de consenso nos lleva, de las 20 propuestas iniciales, a priorizar las de consenso. Y esas son la recuperación de la democracia y la estabilidad política, la lucha frontal contra la corrupción, la eliminación de la pobreza y la exclusión de los pueblos más altoandinos y profundos del Perú, así como dar justicia a los que vilmente fueron asesinados por el régimen luego de la proclama política del 7 de diciembre del presidente Pedro Castillo —del cual sentimos que el pueblo lo ha reivindicado, que el pueblo lo recuerda y es uno de nuestros líderes—.Habla de estabilidad, pero en la última década Perú ha tenido ocho presidentes, Congresos fragmentados y hay una desconfianza generalizada en las institucionales. ¿Siente que su candidatura y su nueva alianza serán capaces de garantizar esa estabilidad democrática y que se finalice la legislatura, con un Congreso y un presidente en la misma dirección?Hay mucha esperanza. La gente se ha cansado ya de la inestabilidad permanente. La gente se ha cansado del copamiento de los poderes concentrados en un proyecto autoritario, que es el fujimorismo y sus aliados. El Perú hoy ha incrementado sus niveles de pobreza a 9.200.000. Ha incrementado la anemia infantil a 700.000 niños. La desnutrición crónica infantil a 400.000 niños. Es decir, en la lucha a favor de la justicia, a favor de la vida, vamos perdiendo. Siete peruanos mueren cada día producto del crimen, la extorsión y el delito. Esos estándares la gente siente que ya no dan para más. Nosotros creemos que las tres fuerzas políticas aliadas, inicialmente, garantizamos la no vacancia, la estabilidad; pero llamaremos al movimiento social, a agentes económicos, a agentes políticos, a otras instituciones de la sociedad civil a afianzar el único camino posible: la democracia con sus instituciones, que hoy se ha perdido. Creo que ese estándar, ese consenso mayoritario, es para reinstitucionalizar la democracia, el equilibrio de poderes y la gobernabilidad en el Perú; y tenemos esperanzas en ello.¿Y cuáles serían sus primeros pasos como presidente en ese camino para "restablecer" la democracia?Garantizar la autonomía de los poderes, la separación de los poderes, el equilibrio de los poderes. Es decir, trabajar para llamar al consenso a favor de la estabilidad política es la gran prioridad, y será nuestra primera medida y nuestra gran convocatoria a todas las fuerzas patriotas y democráticas del Perú. Eso significa tener un acuerdo político nacional, pueden existir controversias, pero tenemos que parar esta inestabilidad sucesiva de vacancias, de cierre de Congreso, que solo precariza el desarrollo económico, la lucha contra la pobreza y la seguridad ciudadana. La población entiende que es el principal escollo a derrotar. Creo que allí está nuestra primera medida.Una segunda medida es que necesitamos reinstitucionalizar la justicia. El sistema de justicia ha sido tomado por la criminalidad y por un pacto mafioso de carácter político. Eso debe acabar, para permitir una designación meritocrática. El Congreso, la sociedad civil, la academia, los colegios profesionales y otros agentes deben ser más relevantes en la designación de poderes autónomos, como el Defensor del Pueblo, el presidente del Tribunal Constitucional, máximo intérprete de la Constitución, o la Junta Nacional de Justicia. Esa segunda medida es fundamental para saber que vamos a derrotar a la corrupción y a la criminalidad incluso en su dimensión internacional, como el narcotráfico o la actividad minera ilegal.Y una tercera tiene que ver con luchar contra la discriminación, contra la exclusión, contra la pobreza. Eso supone transformar nuestra economía hacia la industrialización y la tecnificación. La matriz primaria exportadora de nuestra economía, con la exportación de recursos minerales y la agroexportación, no es suficiente para ampliar derechos humanos, derechos sociales, agua, salud, vivienda, educación y empleo para el Perú. Allí, en el desarrollo económico y la lucha contra la pobreza, estará nuestro firme compromiso de garantizar la inversión privada, la propiedad privada, la estabilidad macroeconómica y la autonomía del Banco Central de Reserva, como condiciones relevantes para tener más empleo, desarrollo competitivo y menos pobreza.Publicidad¿Pero es posible hacer esos cambios sin una transformación profunda del Estado? Usted mismo habla del "pacto de la mafia" y del fujimorismo como un actor que opera en lo más profundo del Estado. Encima de la mesa en los últimos años ha estado la idea de una Asamblea Constituyente.Como partido político identitario, para nosotros es fundamental generar las condiciones sociales, culturales y políticas, en el marco de la democracia, para recuperar el derecho al referéndum, a la consulta nacional. El actual Parlamento y la mayoría autoritaria del Congreso le han quitado al soberano pueblo su derecho a la realización de los referéndums. Nosotros tenemos como prioridad recuperar ese derecho, para que nuestra democracia representativa también tenga más participación de los diferentes pueblos y realidades del Perú. Luego de tener ese consenso y ese retorno al referéndum, nosotros creemos que, después de más de 30 años de la Constitución de 1993 [constitución aprobada por el dictador Alberto Fujimori y aún en vigor], sí es importante un nuevo pacto social y nueva Constitución, bajo un proceso de asamblea constituyente; pero primero, tiene que haber un proceso pedagógico, educativo, un proceso social, que respete mayorías y minorías. La exclusión como política hacia la minoría, nosotros creemos que debe descartarse, porque respetamos y anhelamos un país con cero discriminación de tipo sexual, religioso, económico, cultural u otros. Creo que solo con esas tareas vamos a hacer posible tener esperanza, ganar el respaldo del pueblo y predicar con el ejemplo, consensuando; y sabremos demostrarles también a los adversarios políticos que es posible ponernos de acuerdo para estos objetivos, que son de la población y de la mayoría nacional.¿Qué mensaje le lanza a la población peruana residente en el extranjero y, en particular, a la residente en España? Hay más de 250.000 peruanos que viven en nuestro país; es una de las comunidades más numerosas, y en la que usted apenas cosechó el 2% del voto en la primera vuelta en España. Hoy el voto exterior parece que va a ser clave en una elección tan reñida.Nosotros, a los peruanos en el exterior, en todos los continentes, en Europa, en España, les decimos que las características de este gobierno profundamente democrático significan también empezar a corregir políticas de Estado que garanticen que los peruanos en el exterior puedan ser asistidos en asuntos pendientes de carácter migratorio, garantizando el respaldo de la administración peruana como si estuvieran aquí, en el Perú. Sabemos bien que los temas consulares de acompañamiento a su ubicación laboral, a su formalización como migrante, como residente en el exterior, hacen que también tengamos la necesidad de un Ministerio de Relaciones Exteriores más cercano, más activo, más propositivo; y sí nos parece correcto crear o reafirmar esos concejos donde los peruanos en el exterior, en las ciudades donde hoy viven, puedan tener derecho a proponer, derecho a recibir asistencia de su propio Estado, la repatriación y la ayuda a los peruanos en el exterior. Por más que hemos generado normativas, no ha sido suficiente, no se reglamentaron de manera adecuada. Nosotros valoramos el inmenso aporte que han significado y significan las remesas de los peruanos en el exterior como aporte a la economía familiar. Supera a los 3.500 millones de dólares de manera anual y, si no hubiera sido por esos peruanos que partieron al exterior y que se asentaron en diferentes países, uno de ellos, España, ¿qué habría sido de nosotros sin ese auxilio de remesas económicas, sin esos viajes de ida y vuelta, llevando a otros connacionales a seguir expandiendo la peruanidad? Esta vez tienen nuestro compromiso de darles mayor rango y presencia en el Estado, para acompañarlos como corresponde, repatriando si es el caso, asegurando sus derechos. Es el compromiso que hemos generado. Tenemos agenda pendiente y deuda social.Su rival, la candidata Keiko Fujimori, ha recibido el apoyo, aquí en España y en Europa, de fuerzas de extrema derecha, entre ellas VOX, una fuerza que habla de "prioridad nacional" y que ha puesto a la migración en el foco del debate público. Si Keiko Fujimori ha recibido ese apoyo, ¿cuál es el espejo en el que se mira usted en España?Nosotros estamos tranquilos y con mucha expectativa. No hubo espacio ni tiempo en esta segunda vuelta, tan corta e intensa, de poder haber visitado al presidente Pedro Sánchez, hubiéramos estado allá y hubiéramos afianzado; pero hemos mantenido esa cordialidad de saber que los demócratas, los progresistas, el movimiento social, de la diversidad y de los derechos humanos, están de nuestro lado. En Juntos por el Perú, así como hemos afianzado un gran consenso con diferentes fuerzas políticas en el Perú, también lo hemos hecho en las relaciones internacionales ese hermanamiento. Ha habido expresiones de solidaridad y de apoyo democrático a la defensa del voto por parte de distintos expresidentes, incluso de España, que se han expresado de manera positiva para garantizar democracia y justicia electoral. En esa línea, solo nos queda reforzar, fortalecer nuestras relaciones entre pueblos, entre naciones hermanas, y reafirmar también los profundos lazos de cooperación comercial que tenemos entre nuestros países.¿Y hacia dónde mirará su gobierno, en un mundo cada vez más violento, más unilateral, donde las relaciones internacionales comienzan a regirse de nuevo por la violencia más que por el diálogo? ¿Hacia el norte, hacia Estados Unidos? ¿O hacia el sur, hacia América Latina y el Caribe? Una dosis suficiente de soberanía en la definición de Estado y Nación es una característica de la que defenderemos; el principio de no intervención en asuntos de naturaleza política interna nos parece una condición relevante en el sistema interamericano y mundial, de respeto a la soberanía de las naciones. La Carta de la ONU, aún con sus retos, es para nosotros, el referente de cómo deben tratarse los países y las naciones. Es por ello que, en el ámbito comercial y de hermanamiento, no le ponemos veto a ninguna bandera. Nosotros no nos alinearemos a un estilo tal que signifique bloquear nuestras relaciones internacionales y de hermanamiento, de ninguna manera. Abrimos, más bien, el comercio y nuestras banderas a todas las fuerzas, a todos los capitales y socios potenciales del Perú. Fortaleceremos nuestra participación en el sistema interamericano; queremos ser parte del MERCOSUR y ya somos parte de la Alianza del Pacífico.Tenemos acuerdos comerciales, tratados de libre comercio con Europa, con diferentes países; y creo que el único camino es afianzar la cooperación, la transferencia tecnológica para industrializarnos, así como el pleno respeto a las autonomías y la soberanía de nuestras naciones. Si hay necesidad, afirmamos nuestra relación comercial con Estados Unidos, con China, con el Reino Unido, con España o con cualquier otro país hermano, donde tenemos 23 tratados de libre comercio y más de 56 acuerdos comerciales que ponen en valor todos los activos y la riqueza que tiene el Perú.Mucha gente no sabe cuál es la influencia real que tiene en usted el expresidente Pedro Castillo ¿Estamos ante un gobierno que continuará la obra de Castillo, o ante un gobierno nuevo?Estamos ante un gobierno que reivindica la democracia y que hoy, refuerza esta idea: jamás debió haberse afectado el régimen democrático. En ese sentido, nos hemos reafirmado, como pueblo profundo, en reivindicar al presidente Pedro Castillo y en luchar por su libertad, que es una prerrogativa constitucional de un presidente en ejercicio; y lo haremos. Gobernar significa asumir la responsabilidad legal, política e individual, y estamos preparados para escuchar a todas las voces y hacer un gobierno de la época, porque los tiempos no son los mismos, los problemas se han agudizado, el momento es histórico y se necesita ahora no solamente una fuerza política, sino una gran coalición con técnicos, profesionales, hombres y mujeres de Estado que conozcan la "cosa pública", para poder darnos gobernabilidad, desarrollo, justicia y derechos humanos.En una campaña tan polarizada, ¿hay margen para que la gente vaya a votar sin que el miedo sea el factor movilizador? El miedo al fujimorismo y el miedo al comunismo; a eso parece que muchas veces ha quedado reducida la campaña.A todos mis hermanos y compatriotas en España, y a los estén leyéndonos en toda Europa y el mundo, nuestro mensaje es un mensaje de compromiso por la recuperación de la democracia, por la recuperación de la estabilidad política, que son condiciones relevantes para que el Perú progrese, se desarrolle, tenga crecimiento económico y alcance estándares de desarrollo humano que hoy nos constituyen como uno de los países con mayor desigualdad. Para nosotros, este 7 de junio es un día clave, un momento histórico para todos los peruanos, en el Perú y en el exterior. Llamamos a ese tesón de votar sin miedo, por la esperanza. El Perú necesita cero discriminación de mayorías y minorías para poder avanzar hacia un modelo de desarrollo a la peruana, con paz y justicia social.
Roberto Sánchez, candidato a la presidencia de Perú: "En la lucha a favor de la justicia, a favor de la vida, Perú va perdiendo"
El candidato, que reivindica a Pedro Castillo, se coló en la segunda vuelta de unas elecciones que se dirimen este domingo.














