La capacidad del Estado mexicano de concederle a la Coordinadora Nacional de Trabajadores del Estado (CNTE) lo que pide en materia de pensiones está en el aire. El magisterio ha puesto contra las cuerdas al Gobierno a pocos días de iniciar el Mundial de futbol, con bloqueos y arengas que apelan a regresar a un viejo modelo de jubilaciones y pensiones con el que contaba el gremio: recibir su último salario después de dejar el puesto de trabajo y hasta su muerte. Fue reformado para los trabajadores del Estado en el año 2007. Una de las principales demandas del profesorado es la eliminación, precisamente, de la Ley de pensiones del ISSSTE de 2007 para poder recuperar aquel sistema que garantizaba mayores prestaciones. Mientras la propuesta del Gobierno mexicano plantea robustecer a Pensionissste, el fondo de pensiones de los Trabajadores al Servicio del Estado, adscrito al sistema de cuentas individuales de ahorro para el retiro creado tras la reforma al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). La sugerencia, planteada por Martí Batres, titular del Instituto de Seguridad y Servicios Social de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), como una alternativa a las demandas de la CNTE, fue rechazada tajantemente por los miembros del magisterio, quienes han mantenido los bloqueos en las principales vialidades del país. En su comunicado, el Gobierno ha propuesto crear una aseguradora pública “dedicada exclusivamente a la administración y entrega mensual de pensiones a las personas retiradas”.“Regresar al viejo sistema de pensiones es imposible, quebraría al país”, sostiene en entrevista Carlos Ramírez, socio de Integralia Consultores y experto en temas de retiro. Dicen que “el viejo sistema era mejor que este, en el sentido de pagar pensiones más altas, quizás sí, pero porque esas pensiones las pagábamos todos los mexicanos”, indica el también exdirector de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).Pocos ahorros frente a mucha demandaLos trabajadores al servicio del Estado mexicano tienen dos opciones de retiro. Por un lado, el que estaba contemplado antes de la reforma al sistema de pensiones, donde el Gobierno subsidia la mayor parte de la pensión del trabajador y por otro, un sistema de cuentas individuales, similar al que están adscritos la mayor parte de empleados inscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y donde el monto de la pensión depende en su mayor parte de lo que hayan ahorrado en su carrera.“El problema de la propuesta del Gobierno no es sobre fortalecer a Pensionissste, sino que debe crear otro fondo, diferente a las Afores, para los que no cuentan con cuentas individuales y que actualmente no tienen la posibilidad de un retiro en mejores condiciones”, indica David Lozano Tovar, director del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM. De acuerdo con las cifras más recientes del Inegi, hay 1,8 millones de trabajadores de Gobierno con un contrato de base, mientras que el universo de empleados gubernamentales se expande a los casi tres millones de personas si se considera a los empleados eventuales o prestadores de servicios profesionales. Sin embargo, el gasto que se ha hecho históricamente en pagar a los trabajadores inactivos es significativo. Hasta el último reporte de la Secretaría de Hacienda, lo destinado a costear las pensiones alcanzó 559.789 millones de pesos en el primer trimestre de 2026, un 6,5% más a tasa real respecto al mismo periodo de 2025.“Crear una aseguradora para mejorar el proceso de desacumulación (el cobro de pensiones mes con mes) y mejorarle las pensiones a la gente a través de su renta vitalicia, es costoso, pero sí se puede hacer”, comenta Ramírez. El Estado mexicano cuenta con una figura aseguradora, Aseguradora Agropecuaria y de Bienes Patrimoniales (Agroasemex) la institución nacional de seguros del Gobierno federal que brinda protección con primas al sector agropecuario del país. No obstante, la expectativa del gremio magisterial contemplaba la anulación de las reformas para los trabajadores del Estado y regresar al viejo esquema de pensiones del siglo pasado. “La figura que propone el Gobierno está mal planteada; no puede ser una aseguradora, sino otro tipo de acceso a fondos para manejo de recursos e inversiones de ahorro, que sean revolventes”, comenta Lozano Tovar. Para ambos especialistas, el Sistema de Ahorro para el Retiro es un motivo de debate, pero que no puede estar supeditado a la edición de un evento deportivo. “¿Quién paga las pensiones?”, cuestiona Ramírez.
El insostenible modelo de pensiones que pide la CNTE: “Regresar al viejo sistema de pensiones es imposible”
El gasto del Estado para las pensiones fue de casi 560.000 millones de pesos en el primer trimestre del año, tres veces más que lo que se destina a salud












