Después de una primera jornada oficial deslucida por la lluvia y polémica por las cancelaciones y la falta de información, el Primavera Sound volvió a brillar en todo su ecléctico esplendor el viernes. El macrofestival musical por antonomasia —con permiso del californiano Coachella— volvió a conectar las diferentes generaciones de la música moderna: de la oscura melancolía de The Cure al pop 'tiktokero' de Addison Rae, pasando por la irreverencia guitarrera de Water From Your Eyes, el shoegaze hipnótico de Slowdive, el pop bailable de Ralphie Choo, la intensidad emocional de Texas Is The Reason y la electrónica abrasiva de Skrillex.
Muchos nombres apetecibles repartidos por hasta 17 escenarios diseminados por el vasto Parc del Fòrum, pero pocos tan esperados como The Cure. Cuando las luces se apagaron en el escenario principal y apareció Robert Smith, una ovación recorrió el recinto y dio paso a la larga introducción de ‘Alone’, el tema encargado de abrir su último largo hasta la fecha, ‘Songs of a Lost World’, publicado en 2024.
Formados en 1978 en Crawley, The Cure han sobrevivido a modas y transformaciones culturales sin perder jamás su identidad. Smith, único miembro fundador que permanece en la banda, sigue siendo una figura irrepetible: cabello imposible, maquillaje corrido y una sensibilidad artística que convirtió al grupo en uno de los grandes referentes del rock gótico y la new wave. En el Fòrum ofrecieron un recital de dos horas —la banda ostenta el récord del concierto más largo en la historia del festival: tres horas en la edición de 2012— en el que no faltaron ya clásicos de su repertorio como ‘Pictures of You’, ‘Just Like Heaven’, ‘Play for Today’ y ‘Burn.











