El arzobispo de Oviedo/Uviéu, Jesús Sanz Montes, ha sido elegido por la asociación Xente LGTBI+ Astur (Xega) como la persona que, por meritos propios, se merece poseer el Ladrillo Rosa que concede a todas aquellas personas, entidades o proyectos cuyas acciones, declaraciones o políticas atentan contra los derechos y la dignidad de las personas LGTBIAQ+.

La asociación de personas LGTBI + de Asturias considera que el Ladrillo Rosa es un reconocimiento “incómodo, pero necesario” porque nombrar el daño también es, a su juicio, una forma de combatirlo.

XEGA es un colectivo LGTBIAQ+ de Asturias que, desde hace más de 30 años, trabaja por la plena equiparación en derechos de las personas y por combatir, denunciar y erradicar la discriminación por orientación sexoafectiva, identidad y expresión de género.

Contribuye a un “clima de hostilidad”

Para el colectivo, el arzobispo es la persona idónea para alzarse con este galardón ante sus reiteradas declaraciones públicas contra el colectivo LGTBIAQ+ porque estima que no se trata de simples opiniones aisladas, sino de discursos pronunciados desde una posición de “poder e influencia social” y, por tanto, con consecuencias reales en la vida de las personas.