El Gobierno duplicó las funciones de la Línea 144, pero redujo su personal a la mitad. Actualmente las oficinas atienden no solamente casos de violencia de género, sino también de otro tipo como las cometidas en general contra niños, niñas y adolescentes, poblaciones migrantes o adultos mayores. En horarios de madrugada –cuando la mayoría de las consultas e intervenciones son por situaciones críticas– hay sólo cinco personas de guardia. Así lo informó el propio Ministerio de Justicia ante el Congreso y así lo corroboran fuentes de la línea que le contaron a PERFIL cómo funcionan hoy esas oficinas por dentro.

Esas fuentes aseguraron, por ejemplo, que la ampliación de funciones –que se produjo en 2024, cuando la Línea 144 pasó a depender de la Subsecretaría de Acceso a la Justicia– tampoco vino con un reajuste en los sistemas de registro: todos los casos atendidos, más allá de que sean derivados o en los que se intervenga directamente, son asentados como violencia de género. “Esto no se modificó: en la base de datos quedan registrados como violencia por motivos de género, siendo que son situaciones o de violencia familiar o de maltrato y abuso sexual en la infancia, que tendrían que tener otro tipo de registro para poder visibilizarlos”, expresaron. PERFIL consultó a la cartera de Justicia si esto era efectivamente así, pero no obtuvo respuesta.